La tuberculosis se propaga cada año y constituye una amenaza a la seguridad y estabilidad de la salud mundial. Actualmente en las grandes urbes se concentran los mayores números de incidencia de la enfermedad.

(Débora Sayanes – Red Eco) Ciudad de Buenos Aires – Las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) revelan que unos dos millones de personas mueren al año por Tuberculosis y que una tercera parte de la población mundial está infectada por el bacilo de Koch, causante de la enfermedad.
Si bien se considera a la pobreza, el hacinamiento y las necesidades básicas insatisfechas como las culpables de su propagación; las migraciones internas, las corrientes inmigratorias y la densidad poblacional en aumento en las ciudades hacen que en las grandes urbes se concentren los mayores números de incidencia de la tuberculosis.
En nuestro país, la Capital Federal y el Gran Buenos Aires acumulan el 45% de los casos. La zona sur de la Capital es la que registra los datos más altos, con una gran concentración de atención en el Hospital Piñero, que a su vez recibe un importante flujo de habitantes del sur del Conurbano.
La tasa promedio de enfermos de tuberculosis en la Argentina es de 29,3 cada cien mil habitantes. Se notifican alrededor de 13.000 casos anuales, 6.000 son enfermos con formas pulmonares que eliminan bacilos cada vez que tosen y mantienen la transmisión mientras no son diagnosticados y tratados adecuadamente. La mayor mortalidad se registra entre jóvenes adultos de 25 a 40 años, es decir, en los años más productivos.
La tuberculosis se cura si se diagnostica oportunamente y el paciente toma los medicamentos en forma regular durante el tiempo indicado. El tratamiento se realiza durante seis meses y es importante completarlo para evitar que las bacterias resistan en el organismo.
Actualmente en la Argentina, el Plan Nacional de Lucha contra la Tuberculosis garantiza tratamiento, asistencia médica y provisión de medicamentos de manera gratuita. El grave problema de la enfermedad aparece en el sub-registro, es decir aquellos enfermos que no son diagnosticados. Allí, radica la principal deficiencia del programa que, debido a la falta de recursos, no logra captar enfermos que no asisten al hospital por decisión personal. Según datos de la OMS, en Argentina hay entre un 40 y un 60% de sub-registro.
Ya en abril de 1993, la OMS declaraba el “estado de emergencia mundial” contra la tuberculosis, y añadía que “la enfermedad truncará más de treinta millones de vidas en la próxima década, a menos que se tomen medidas de inmediato para frenar su propagación”. Actualmente la tuberculosis continúa siendo una de las principales causas de muerte en el mundo. La epidemia aumenta cada año un 3% a nivel mundial y un 10% se concentra en el Africa subsahariana.
Con el fin de dar solución a esta resistente enfermedad, la OMS y la Alianza Alto a la Tuberculosis implementaron recientemente el Plan Mundial para 2007-2008. Margaret Chan, presidenta de la OMS, señala que “la tuberculosis constituye una amenaza a la seguridad y estabilidad de la salud mundial”.
Fuente: María José Ralli – Periódico Acción