El oficial de la Policía de la Ciudad que fusiló a Juan Gabriel González el 25 de diciembre de 2025 en la puerta de su casa en el barrio de Lugano fue procesado con prisión preventiva por el juez Hugo Decaría, por el delito de homicidio agravado por pertenecer a una fuerza de seguridad. En el mismo despacho, su hijo, su compañera y su vecino, falsamente acusados de “homicidio en riña” por los camaradas del asesino, fueron sobreseídos.
Compartimos comunicado de la Correpi:
La tarde de Navidad nos sacudieron las imágenes que llegaban de la villa 20, en Lugano. Vimos, casi en vivo, cómo de un grupo de policías que hostigaba al vecindario se desprendió uno que disparó su escopeta a corta distancia de Juan Gabriel González, que estaba descalzo y sin remera en la puerta de su casa.
De inmediato se puso en marcha el operativo encubrimiento. Mientras el oficial primero Darián Gastón Miño se retiraba del lugar, sus colegas armaron la “historia oficial” que notificaron al juzgado de turno: “En una pelea entre vecinos, uno resultó herido por arma blanca”. Y detuvieron por “homicidio en riña” a Nelly, también herida, compañera de Juan Gabriel, su hijo Dante, apaleado, y su amigo Néstor, con una fractura del hueso malar.
Les duró poco la fantochada, porque la autopsia reveló que Juan Gabriel, además de haber recibido impactos de postas de goma y golpes en distintos lugares del cuerpo, presentaba un orificio de entrada de ¡14 cm. de diámetro! en el epigastrio, producto del impacto a corta distancia de un proyectil de munición múltiple. El taco de metal del cartucho fue recuperado dentro de su estómago y el detector de metales permitió ubicar 9 postas metálicas esparcidas entre sus órganos.
Los vecinos y vecinas que presenciaron el ataque no dudaron en aportar los videos y fotos que obtuvieron, y su valentía permitió establecer la realidad de los hechos.El oficial primero Miño fue detenido por orden del Juzgado Criminal y Correccional nº 20, a requerimiento de la fiscalía nº 50. Le recibieron declaración indagatoria y el 7 de enero el juez, en un pronunciamiento impecable, decidió su procesamiento y prisión preventiva.
En el mismo despacho se decretó el sobreseimiento de Nelly Dante y Néstor, que ahora podrán presentarse como querellantes por derecho propio, por las lesiones y falso encarcelamiento que sufrieron.
Además, el juzgado imputó al resto de los policías de la Ciudad intervinientes el delito de encubrimiento. Todo ello debería hacer reflexionar a la tropa sobre el riesgo que corren al acatar sin más las directivas del gobierno de la Ciudad y del gobierno nacional.
Como venimos denunciando desde enero de 2017, la policía de la Ciudad es la más letal del país. Como ya ocurrió con los oficiales Otero y Pérez, condenados a prisión perpetua por los homicidios agravados de Cristian “Paragüita” Toledo y Claudio Romano, vamos por juicio y castigo al asesino de Juan Gabriel González y sus cómplices.
Basta de gatillo fácil – Basta de represión.




