El dato surge de la última encuesta nacional inquilina realizada por Inquilinxs Agrupadxs. Allí también se advierte que sólo el 38,5% puede hacer las cuatro comidas diarias y que el 46% tiene más de un trabajo.
Los resultados de la encuesta dan cuenta que la corta duración de los contratos de alquiler refuerza la inestabilidad. De los 1100 inquilinxs consultadxs, el 64% tiene contrato por dos años, 16% por tres años, 13% por un año, y el 7% no tiene contrato por escrito. El 65% enfrenta aumentos cada 3 o 4 meses, el 60% ajusta el aumento por el IPC (inflación) y en un 8% por decisión unilateral del dueño de la vivienda.
El 25% de los inquilinxs destina entre un 60 y un 100% de su sueldo al alquiler, el 17% destina el 50%, y el 22% destina el 40%, mientras que solo un 10% paga menos del 20% de su ingreso.
En cuanto a los recortes que se debieron efectuar para alcanzar el pago del alquiler, el 91,7% recordó en salidas, y el 86,3% en vestimenta. En tanto, un 60,3% recordó en alimentos y un 52,3% en salud.
Del total de encuestados, solo el 38,5% puede hacer las cuatro comidas diarias; un 23% hace solo dos y un 4,5% apenas una comida al día.
En relación a las principales preocupaciones de los inquilinxs, el 73,3% refirió al precio del alquiler; el 53,4% al plazo de los contratos; 42,8% a las garantías.
A su vez, casi 3 de cada 4 inquilinxs tiene deudas. El 92,2% con la tarjeta; 82,2% en alimentos; 76,9% tenía deudas previas; 76,1% en el alquiler.
Respecto a la evaluación de la economía de los propios hogares en 2025, el 46,5% dijo que fue muy mala; 26,5% mala; 19,2% regular; 5,4% buena; y solo el 2,4% muy buena.




