Alika Kinan, quien fue rescatada de ese lugar en 2012 y es la primera ex víctima y actual sobreviviente de la trata de personas que se constituyó como querellante, también presentó una causa contra la Municipalidad de Ushuaia por facilitar la explotación sexual.
Al momento de los alegatos de la defensa, el abogado de la Municipalidad de Ushuaia solicitó que el tribunal rechazara la demanda por daños y perjuicios iniciada por Alika, por 2,3 millones de pesos. La denuncia es por la falta de controles y la complicidad estatal, por ejemplo, con la firma de libretas sanitarias, ya que el municipio cobraba una tasa por permitir el funcionamiento de los “clubes nocturnos, y las propias víctimas debían pagar análisis clínicos para descartar enfermedades cada tres meses”.
Durante el desarrollo de las audiencias, Alika afirmó: “se me va la vida en este proceso y por eso es muy importante estar en el minuto a minuto. (…) Tengo mucha confianza en la sentencia, hay muchas pruebas, creo que son aplastantes mis declaraciones así como las de otras víctimas que preservan su identidad porque han sido amedrentadas y tienen mucho miedo (…). Si bien es un daño irreparable, este juicio es una manera de empezar a reparar algo. No quiero que haya más trata. No quiero que haya más prostitución. No quiero que haya más hombres que crean que pueden ir y elegir consumir un cuerpo como si fuera un pedazo de carne”.
El tribunal está integrado por Ana María D’allesio, Luis Giménez y Enrique Guanziroli y dará a conocer su fallo el próximo 29 de noviembre.




