Tras 30 días de secuestro fueron deportados de Libia y recuperaron su libertad los últimos 10 activistas del Convoy Terrestre Sumud Maghreb que había partido rumbo a Gaza junto con la Global Sumud Flotilla. Los argentinos Paula Giménez y Lucas Aguilera ya llegaron a Estambul.
“La recuperación de la libertad de las diez personas secuestradas en Libia oriental constituye una victoria de la solidaridad internacional, de la presión de las familias, de las organizaciones sociales, políticas, sindicales, humanitarias, de derechos humanos y de todas las personas que exigieron su aparición con vida y su libertad inmediata”, expresaron desde Nodal, la agencia a la que pertenecen donde trabajan Giménez y Aguilera.

“Celebramos que María Paula Giménez, Lucas Aguilera y el resto de la delegación internacional hayan recuperado su libertad e iniciado el regreso a sus hogares. Sin embargo, afirmamos con claridad que nunca debieron haber sido secuestrados, retenidos ni criminalizados por participar de una misión civil y humanitaria destinada a acompañar el ingreso de ayuda a Gaza. La libertad de las diez personas no borra la gravedad de lo ocurrido. Durante semanas fueron privadas arbitrariamente de su libertad, alejadas de sus familias y sometidas a una situación de extrema incertidumbre. Por eso, exigimos al Estado argentino que garantice todas las condiciones necesarias para que Paula Giménez y Lucas Aguilera puedan volver a casa de forma segura y cuidada, brindando la asistencia consular, sanitaria, psicológica y logística que corresponde, tal como es su obligación. Hoy abrazamos a los diez, a sus familias y a todas las personas que sostuvieron esta lucha”, agregaron, al tiempo que reiteraron que “la ayuda humanitaria no es delito”.