Es el primer juicio que se realiza en el país por trata. Tres son los imputados acusados de trasladar mujeres con fines de explotación sexual. Alika Kinan, víctima de trata, también será querellante. (La izquierda diario)

Alika Kinan fue rescatada de un prostíbulo radicado en Ushuaia en el 2012. El lugar se llamaba “Sheik” y fue allanado por la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex) en octubre de 2012 de donde fueron rescatadas, además de Alika, ocho mujeres, entre ellas algunas oriundas de República Dominicana y Colombia.

Allí también fueron detenidas tres personas que son las que hoy están en el banquillo de acusados. La pareja dueña del burdel, Pedro Eduardo Montoya e Ivana Claudia García y Lucy Campos Alberca, encargada del funcionamiento diario del local.

Al momento del allanamiento la Protex detectó una seria de condiciones que le permitieron establecer que se trataba de un caso de trata, además del propio relato de las mujeres que allí se encontraban siendo explotadas sexualmente. Se pudo establecer que las condiciones de hacinamiento eran deplorables, con ratas y basura acumulada.

Este caso también echó luz sobre otro de los mecanismos fundamentales sobre los cuales el negocio de la trata se desarrolla: la complicidad de sectores del Estado para su funcionamiento. En una entrevista brindada a Página/12 en abril del 2015 Alika Kinan detalla el funcionamiento de esta red de complicidad. Cuenta que recién llegada a Tierra del Fuego la llevan a la policía donde confeccionan una apertura de legado. Le indican que dijera que iba a trabajar como alternadora en el boliche Sheik, habilitado por otra parte por la Municipalidad. Con ese legajo el estado municipal abre un expediente y emite una libreta sanitaria. La figura de “alternadora” era reconocida como un “trabajo” para la Municipalidad de Ushuaia.

Alika Kinan luego de ser rescatada inicia sus pasos en la militancia contra la trata de personas. Hoy se presenta no solo como víctima de todo este proceso sino como querellante en la primera causa contra trata de persona en Argentina. En este juicio Alika también querella al Estado por no haberla protegido y pide una reparación económica por los daños ocasionados por transitar contra su voluntad en el sistema prostibulario. Podría ser el primer caso en el país de este tipo.

En el camino Alika recibió numerosas amenazas provenientes seguramente de sus ex proxenetas. “Tené cuidado con lo que vas a decir” le gritaron desde la calle, además de recibir intimidaciones vía telefónica o a través de Facebook. Alika llega al juicio de hoy con una gran cantidad de organizaciones de mujeres que se solidarizaron y se espera que el juicio continúe durante toda la semana.