Un joven catamarqueño continúa internado luego de dos operaciones a las que debió someterse como consecuencia de los golpes recibidos por la policía de su provincia; mientras un hombre se encadenó frente a la Casa de Gobierno de Santa Fe para exigir justicia por el asesinato de su hijo, impune desde hace 13 años. En Neuquén, en tanto, un ex comisario denunciado fue designado como subsecretario de Protección Ciudadana. Red Eco Alternativo.
(Red Eco) Argentina – Catamarca – “La situación ocurrida con Ricardo es la misma que se puede ver y oír en cualquier documental de la época de la dictadura. Una persona que sale de trabajar a las 15.30 de un 20 de julio, transita 200 metros en un automóvil de alquiler, en un remis, la policía lo intercepta, le cruza el móvil, lo hace descender, lo identifica y lo sube al auto policial sin explicarle por qué y se lo lleva a la comisaría 10. Los policías encapuchados, a diez cuadras de la plaza principal en una jurisdicción que no era la suya. Una vez que Ricardo ingresa a la comisaría lo golpean básicamente en el estómago, con las rodillas, con patadas, le pegan con las hebillas de los cintos en los pies y lo dejan aislado 24 horas más en el calabozo, sin darle abrigo, alimentos ni agua”. El relato pertenece a Armando Medina, abogado de Ricardo Paucará.
En diálogo con Enredando las mañanas, el programa de la Red Nacional de Medios Alternativos, el letrado contó que el joven fue ingresado a la comisaría 10 de San Fernando del Valle de Catamarca en calidad de arrestado por averiguación de antecedentes y que personal médico del servicio de emergencia de la provincia lo fue a revisar varias horas después de la detención recomendando su internación, pero que los efectivos demoraron la acción. En esta instancia, se presentó un habeas corpus y el juez de garantías, aún en período de feria judicial, ordenó su inmediata liberación.
Sin embargo, el hospital público se negó a atender a Ricardo porque – según los médicos – su situación no era de emergencia, porque “no presentaba marcas externas”. Tras una nueva intervención de la justicia, el hospital lo revisó – 24 horas después de su liberación – y decidió su internación. El joven fue operado en dos oportunidades, en las que le cortaron 10 centímetros del intestino.
Según relató Medina, todo comenzó cuando una mujer publicó en su facebook una foto de un policía de esa comisaría, de apellido Brizuela, denunciando que se trataba de un golpeador. El posteo recibió varios comentarios, uno de ellos fue de Ricardo: “Ese comentario desencadena todo el trabajo de inteligencia que hace la policía hasta dar con su paradero. Lo esperan afuera de su trabajo, lo interceptan, lo trasladan a la comisaría y lo torturan”, expresó el abogado, quien agregó que no había orden judicial para arrestarlo y menos para retenerlo durante 24 horas.
Tras la denuncia por lo sucedido, el fiscal a cargo detuvo a cuatro efectivos por privación ilegítima de la libertad agravada por abuso de sus funciones y torturas en concurso real. Medina además pedirá que las acusaciones se extiendan al resto del personal de la comisaría ya que no defendieron a Ricardo ni denunciaron las torturas. También se solicitará la ampliación de la acusación a los médicos que no quisieron atender al joven, tanto cuando ingresó como cuando fue puesto en libertad, ya que esto podría haberle evitado algunas de las lesiones.
El habeas corpus presentado a partir de las irregularidades de la detención tuvo carácter no solo correctivo sino también preventivo para toda la familia que está sufriendo persecuciones por parte de la policía: “mientras la familia de Ricardo se encontraba en el hospital, una persona se les acercó para preguntarles si ellos eran los Paucará y ante la respuesta afirmativa se fue sin decir nada. Reciben llamados telefónicos, les cortan”, relató el abogado a Enredando las mañanas.
En los últimos días, trascendió otro hecho de abuso policial en la misma comisaría. Una policía de esa dependencia fue detenida tras ser acusada por “vejaciones y apremios”, luego de que demorara a dos mujeres a las que les reclamó por no haberla saludado al ingresar. Una de las víctimas fue golpeada y la otra obligada a desnudarse en medio del edificio.
Santa Fe
Pablo Emanuel Contreras fue asesinado a los 24 años el 28 de noviembre de 2002. Desde ese momento su familia reclama justicia y recibe a cambio dilaciones, amenazas y agresiones. Según Juan Carlos Márquez, su hijo había sido detenido varias veces por la policía santafesina y aunque se le abrieron distintas causas nunca se pudo probar nada en su contra. El joven murió tras recibir el disparo de una escopeta y su cuerpo fue cargado por una camioneta de una comisaría. A pesar de que la familia se acercó al lugar, les negaron cualquier información, pero había un portón abierto y Juan Carlos pudo ver a su hijo muerto en el patio de la comisaría.
La causa está caratulada como homicidio simple y hasta el momento hay tres comisarios imputados por encubrimiento, pero en estos años la familia debió soportar demasiados dolores. Cuando el juez a cargo ordenó la exhumación del cadáver para realizar nuevos peritajes, encontraron que en la tumba no había cajón, por lo que se efectuaron pruebas de ADN a los restos hallados y dieron negativo, no pertenecían a Pablo.
Ante la falta de respuestas, sus padres – Juan Carlos Márquez y Ramona Contreras – se encadenaron hace pocas semanas en la plaza que se encuentra frente a la casa de gobierno de Santa Fe para exigirle al Estado provincial que acompañe la búsqueda de esclarecimiento y justicia y pedir además la intervención del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos ante las reiteradas amenazas y agresiones que vienen sufriendo desde hace años. El último hecho ocurrió hace pocos días y fue un intento de incendio en su casa, ubicada en las intermediaciones de Colastiné Norte.
Neuquén
El intendente de la capital provincial, Horacio Quiroga, designó como nuevo subsecretario de Protección Ciudadana a Luis Ariel Hernández, quien se desempeñaba como comisario de la Comisaría 19 cuando se denunciaron allí torturas que incluyeron el uso de picana eléctrica. Según informaron desde El Zumbido, Quiroga definió al flamante funcionario como “un hombre de una trayectoria impecable en la fuerza policial”; sin embargo Hernández estaba a cargo de esta comisaría en abril del 2011 cuando torturaron a un joven con picana eléctrica. En aquella oportunidad, la Asociación Zainuco presentó una denuncia en la que relataban: “vecinos del barrio Confluencia se comunicaron telefónicamente con miembros de nuestra Asociación relatando que, el fin de semana anterior, la policía de la Comisaría Nº 19 detuvo a dos muchachos golpeando severamente a uno de ellos -Sebastián Hermosilla- a quien además le aplicaron picana eléctrica”.
Al presentarlo, Quiroga dijo que Hernández permitirá “tener un diálogo y un sistema de comunicación muy ágil con la policía cuando las circunstancias requieran que el accionar municipal sea solicitado, en este caso por el subsecretario de Protección Ciudadana”. Una designación que preocupa en el sur del país.




