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Este 19 de febrero se cumplieron doce meses de la desaparición de El Rubio del Pasaje, tal como se lo conocía a este joven de 20 años que fue visto por última vez al salir de un baile en la Ciudad de Córdoba. El martes pasado, su mamá Viviana organizó una marcha y festival para exigir la aparición con vida de su hijo, y para denunciar que la causa está prácticamente en foja cero ante la inacción y complicidad de la policía provincial, el poder político y el judicial.

(Red Eco) Córdoba – La hipótesis de la familia de Facundo apunta a la policía. Los bailes de cuarteto que se realizan habitualmente en el Estadio del Centro de la capital cordobesa, donde se lo vio por última vez al joven, son fuertemente custodiados por fuerzas de seguridad de la provincia.
Claudio Orosz es el abogado de Viviana Alegre, mamá de Facundo, y afirmó que la justicia busca imponer la versión que desincrimina a los policías: “hemos tenido acceso a la causa, hemos visto una serie de allanamientos y diversas diligencias que se han hecho, pero quedan varias pendientes. Encima ha cambiado la plana mayor de la policía, aparentemente hay un nuevo barajar y dar de nuevo, no en el sentido de que vuelve la causa a foja cero sino el retomar diversas hipótesis que han quedado sueltas. Hay un pedido expreso que no se ha terminado de hacer, que es el desagote de las lagunas donde varios testimonios o indicios suelen indicar esos lugares, cerca del cementerio de San Vicente, donde podría eventualmente estar el cuerpo. La causa más allá de que ha habido un montón de diligencias probatorias, al día de hoy no tenemos ningún resultado, la hipótesis que se maneja a nivel público que intenta desincriminar a la policía también tiene sus aristas”.
El grupo de cuarteto que Facundo había ido a ver es el mismo que el gobernador José Manuel de la Sota presenta en varios de sus actos oficiales. Orosz explicó que según la hipótesis “oficial” uno de los integrantes de la banda, que cuenta con una importante custodia policial, mandó supuestamente a comprar cocaína a Facundo, y el joven nunca volvió: “hay algo ambiguo, contradictorio, por un lado mandan a comprar cocaína y por el otro tienen un discurso hacia afuera de lucha contra el narcotráfico que lo único que hace es enriquecer las posturas represivas y facistoides que tiene la política represiva en Córdoba, que por las últimas cosas que nos estamos enterando hoy están pidiéndoles a sus integrantes unas diez detenciones diarias para cumplir con una supuesta política de seguridad que lo que sigue haciendo es detener por el rostro, por ser pobre, negro, con pelo enrulado, o porque les guste determinada música y esos son los sectores sobre los que se ejerce el control social”, agregó el abogado.
Por este motivo, la movilización del martes fue por Facundo y también para exigir la derogación del Código de Faltas, una normativa que es utilizada como herramienta para la criminalización de la pobreza y la protesta. De hecho, se ha denunciado infinidad de veces que la policía provincial se ampara en esta ley para ejercer prepotencia y avasallamientos contra los asistentes a los bailes de cuarteto. Esto ha llevado a que el 40% de los jóvenes cordobeses estén “fichados” por alguna “contravención”.
En tanto, Viviana Alegre criticó duramente a la justicia, en el especial al fiscal de la causa: “no hicieron nada, por más que el fiscal me diga que trabajan arduamente. Hay una testigo que me había mandado un mail en el que hablaba de golpiza policial (de la que Facundo habría sido víctima) y hasta el 28 de diciembre a nosotros nos decían que no se la pudo identificar, ni localizar;  y el sábado pasado me entero a través de un diario que sí, y que le tomaron declaración y que la chica dijo que era mentira lo que me había escrito. Yo ahora tengo datos y no sabemos cómo hacer para dejarlos y que les presten bolilla y que nos llamen para los rastrillajes porque los hacen y no nos llaman”.
Alegre sostuvo que en la desaparición de su hijo está involucrado el poder político de Córdoba, la policía y la justicia: “a un año que mi hijo no está, sigo teniendo la misma impotencia; un año que mi nieta lo llama y seguimos con lo mismo. El fiscal dice que le faltan ciertos datos para imputar a alguien. No lo quiere imputar porque estaría involucrada la custodia policial de una banda que toca en los actos oficiales de De la Sota, y vaya casualidad que a esa custodia policial la cambiaron a los veinte días que desapareciera mi hijo”.
Ha pasado un año desde la desaparición de Facundo, el rubio del pasaje. Nada se sabe sobre quiénes fueron las últimas personas que estuvieron con él y cómo es que realmente desapareció, no hay ningún rastro de su paradero, pero su familia y amigos continúan luchando para que se haga justicia y los responsables de su desaparición sean juzgados y condenados más allá de las relaciones que mantengan con el poder político de la provincia.

Fuentes: Indymedia Córdoba / Red Nacional de Medios Alternativos