Este viernes por la mañana los trabajadores de Salud Mental del Hospital Evita realizaron una asamblea con la participación de trabajadores, residentes, Farmacia, usuarios, familiares, organizaciones sociales, docentes y estudiantes, denunciaron la falta de recursos para atender la creciente demanda de atención y de medicación.

Nos convocó la preocupación por la falta de medicación y por las condiciones en las que venimos atendiendo, con una demanda que sigue creciendo y recursos que no acompañan ese aumento, subrayan los trabajadores en un comunicado.

Los trabajadores expresaron que se dificulta cada vez más sostener los tratamientos y que en los últimos meses vienen llevando adelantes mecanismos para sostener la medicación que necesitan los pacientes. En este sentido, ponen los ejemplos de pedir medicación a otros hospitales, modificar esquemas y entregar recetas para que los pacientes pudieran comprarla. El quiebre se produce, señalan en el documento,  porque “llegamos a un punto en el que esas opciones ya no alcanzan. Muchos no tienen cómo pagar los medicamentos y la falta de continuidad termina afectando su salud, con descompensaciones y nuevas consultas a la guardia”.

Los trabajadores del sector de Farmacia explicaron las dificultades que generaron los cambios en el financiamiento y las compras. Si bien, contaron, se había conseguido una provisión excepcional del Ministerio para cubrir buena parte de las necesidades de noviembre, aunque al momento de la asamblea todavía no había llegado. También comentaron que hay gestiones para diciembre y una planificación para el año próximo. Los trabajadores insistieron que necesitan una provisión sostenida, porque no pueden seguir resolviendo los tratamientos mes a mes sin saber con qué van a contar.

Subrayaron el desborde de la atención por guardia y detallaron que ese desborde se traduce en lo cotidiano en pacientes que permanecen en sillas o camillas en los pasillos y en las dificultades para atender con privacidad y en condiciones adecuadas. Se señalaron problemas de higiene, de espacio y de equipamiento.

El equipo de Salud Mental tampoco tiene un lugar propio donde reunirse, discutir las situaciones y registrar lo trabajado. Muchas veces terminan buscando un espacio prestado en otros servicios. También se destacó cuánto sostienen los residentes la atención diaria y las condiciones en las que se están formando y trabajando.

Otra preocupación fue la atención de niños y adolescentes. Se planteó que la demanda viene aumentando y que faltan recursos específicos para dar respuesta. Los adolescentes de entre 15 y 18 años quedan en la guardia junto con adultos, sin un espacio acorde con sus necesidades. En este sentido, los trabajadores enfatizaron en exigir una respuesta institucional y regional que permita alojarlos y cuidarlos de una manera más adecuada.

La denuncia que realizaron en esta asamblea también se extendió hasta la imposibilidad de conseguir turnos tras la atención por guardia. Expresaron en el documento que “de lo que pasa después de la guardia. Conseguir turnos para continuar un tratamiento en el lugar donde vive cada paciente se vuelve muy difícil. El consultorio de posguardia, que se pensó como un acompañamiento de unos dos meses, termina siguiendo pacientes durante seis meses o más porque no se consigue dónde derivarlos. Se mencionaron, además, las dificultades de otros dispositivos, como la UPA, y la necesidad de contar con equipos completos y alternativas que permitan sostener los cuidados fuera de la guardia”.

A esta situación se suma que los pacientes provienen de contextos de mayor vulnerabilidad social, con problemas de vivienda, endeudamiento, desempleo y consumos problemáticos. “Poner el cuerpo y sostener la atención con el esfuerzo de los equipos tiene un límite”, explicaron.

Finalmente, los trabajadores junto a la comunidad y organizaciones acompañantes decidieron reunirse con los trabajadores del Hospital Esteves para aunar problematicas, elaborar un petitorio con los problemas y reclamos planteados, ampliar la convocatoria a otros servicios, centros de salud y espacios de la comunidad y la convocatoria a una nueva asamblea para el 19 de noviembre