Las declaraciones de Víctor Hugo Morales en torno a que se vive en condiciones dignas en las villas 21 y 31, luego ampliadas en diversas entrevistas, generaron varias repercusiones en la prensa masiva, teñidas por la polarización frecuente entre oficialista y oposición. Sin caer ese sesgo fundamental, desde los medios alternativos otorgaron un recorrido distinto que aquí proponemos observar. Red Eco Alternativo.
(Juan Manuel Boccacci – Red Eco) Ciudad de Buenos Aires – Las declaraciones de Víctor Hugo Morales en su programa de Radio Continental tuvieron una amplia repercusión mediática. Según el periodista, las villas 31 y 21 son “lugares bastante dignos para vivir”. Entendemos que de esta manera buscó desestigmatizar el ideario que cierta población tiene, y al que aportan algunos medios masivos, sobre lo que implica vivir en las villas. A partir de su conocimiento sobre la vida en ellas, VHM brindó datos para lograr dar cuenta que hay otra realidad, distinta a la del hacinamiento y la precariedad, para de esta manera entender por qué hay gente que elige vivir allí.
Las repercusiones de los diarios Clarín y La Nación sobre estas declaraciones tuvieron como objetivo golpear al periodista afín al gobierno, a partir de titulares y bajadas reduccionistas, citas descontextualizadas y maniqueas, y altamente efectistas. Desde la versión on-line de la revista“La Garganta Poderosa” hicieron una lectura de esa cobertura que nos parece ejemplificadora: “Ahora sí, por fin, nos llamaron. ¿Para qué? Para que saliéramos a criticar a Víctor Hugo, o para que saliéramos a defenderlo, o para que saliéramos a lo que fuera, con tal de agitar ese avispero mediático del que morfan muchos de ellos y ninguno de nosotros”. Y continúan: “Aun entonces sin estar de acuerdo con su afirmación, tal cual la emitió, sinceramente repudiamos el ataque sobreactuado a Víctor Hugo, por parte de periodistas y medios que parecen haber descubierto el estado de precariedad de nuestros barrios, el hacinamiento, la desigualdad y el caos habitacional, en el preciso instante que Morales los minimizó. ¿Cómo se explica que prácticamente hayan omitido o tergiversado todas nuestras movilizaciones, si realmente les preocupa nuestra realidad?”.
Finalmente en otro párrafo puede leerse lo que nos parece clave: “en primera instancia, decidimos no sumarnos a esa revuelta de poses escandalosas, resistiendo a su agenda con la nuestra”. Esa agenda es la de la lucha de la gente que vive en la villas, la lucha por la urbanización como se sostiene desde hace tanto tiempo, y que hace pocos meses tuvo su epicentro en la Carpa Villera instalada frente al obelisco.
El debate que no fue
En el programa Otras Voces Otras Propuestas (OV-OP), que conduce Luis Angio desde Radio La Retaguardia, entrevistaron al doctor Claudio Santa María, rector del Instituto Superior de Ciencias de la Salud, quien estuvo presente junto con VHM en el programa de televisión de Mauro Viale, días después de que la “polémica” por sus declaraciones circulara en los medios masivos. Allí intentó discrepar con la posición que planteó VHM, pero el incipiente debate fue cortado por Mauro Viale.
Desde el programa OV-OP llamaron a Santa María para que, ahora sí, pudiera desarrollar su postura: “Desde el punto de vista médico, sin duda, vivir en una villa no tiene las condiciones mínimas de vida. ¿Por qué lo digo? Porque tanto las villas de Capital Federal, como del Gran Buenos Aires, como de cualquier lugar del país, no tienen agua potable, no tiene cloacas, no tiene seguridad, no puede entrar una ambulancia porque no tienen calles, hay violencia”.
El Instituto que dirige Claudio Santa María linda con la Villa 11-14, lo cual le permite entrar en contacto con la gente que vive allí: “Nadie elije una villa por dignidad. La elige porque no tiene otra opción, por el déficit habitacional y de trabajo que es muy serio. Tengo alumnos que se han muerto en una villa porque quedaron entre las balaceras del narcotráfico. Perdí una alumna el año pasado, de la carrera de Auxiliar de Enfermería, que la mataron mientras iba a hacer un mandado porque dos bandas se peleaban. Entonces, decir que la villa es un lugar digno me parece ofensivo para todos”.
Con respecto a las declaraciones de VHM, Santa María reflexionó: “encuadro las declaraciones de Víctor Hugo, dentro de un relato que no describe la realidad. Y si es una realidad es muy parcial”.
Villa 21-14: dónde la justicia no llega
Por otro lado, el 7 de septiembre se cumplió un año de la muerte de Kevin Molina en la villa 21-14 de Barracas. El niño de nueve años fue víctima de uno de los más de cien balazos que esa mañana se repartieron dos bandas del barrio. Los vecinos llamaron ocho veces al 911 para pedir la intervención de las fuerzas de seguridad. Pero nunca llegaron. A su vez, dos gendarmes que estaban a cincuenta metros del lugar, aducen no haber escuchado los disparos por la intensa lluvia que esa mañana cayó sobre la Ciudad. Cuando nos referimos a las condiciones de vida en las villas, de esto hablamos: acceso a las fuerzas de seguridad como cualquier ciudadano puede llegar a requerir para proteger a su familia. Y esto se replica en lo que hace al acceso a la salud: las ambulancias no llegan a las villas o deben cumplir con un protocolo asfixiante para poder hacerlo.
Estos son sólo datos de la realidad que al fin y al cabo creemos que hay que sumar para poder comprenderla. VHM dio los suyos. Nosotros seguiremosdando los nuestros, siempre desde la óptica alternativa y comunitaria, dándole la voz a los de abajo, a los excluidos, a los que luchan.
Fuentes: http://lapoderosa.org.ar / http://www.laretaguardia.com.ar



