Por primera vez, miles de padres de familia de las delegaciones Xochimilco, Tláhuac y Milpa Alta alzaron la voz en contra de la reforma educativa, por lo que han tomado alrededor de un centenar de escuelas en la capital del país. Los tutores concluyeron la movilización con un llamado a tomar un mayor número de planteles al argumentar que las nuevas normas no sólo afectan a los profesores, sino a la sociedad en su conjunto.
Padres, niños y maestros marcharon juntos desde el centro de Tláhuac hasta el antiguo edificio delegacional de Xochimilco.
Los padres dijeron que convocaron a esta movilización porque están enojados y preocupados. Expresaron que con las reglas establecidas en las modificaciones a los artículos 3 y 73 de la Constitución se institucionalizará que sean ellos quienes deban costear los gastos de la escuela pública.
Así comenzó este movimiento de padres de familia. Del lunes pasado a la fecha el saldo es el siguiente: casi 100 escuelas tomadas, otras más en proceso de cierre y cerca de 5 mil alumnos sin clases, resumió el maestro Joaquín, de la escuela Plan Sexenal, en Milpa Alta.
En un ambiente festivo, los paterfamilias hicieron pancartas, cartulinas contra las nuevas normas y gritaron consignas: ¡educación gratuita, lo que el pueblo necesita!, “¡educación primero, al hijo del obrero!, ¡el pueblo unido, jamás será vencido!, y ¡país petrolero y el pueblo sin dinero!
El líder del magisterio disidente en la ciudad de México, Francisco Bravo, expresó que los padres leen que hay un atentado contra la educación pública y que existe un peligro en relación a la gratuidad.