Desde la Junta Interna de ATE Garrahan emitieron un comunicado ante el anuncio efectuado tanto en las redes sociales del Hospital como del vocero presidencial, Manuel Adorni, de la presentación de una denuncia ante la Justicia contra la emisora Futurock por haber realizado una transmisión especial desde el nosocomio, en solidaridad con la lucha de los y las trabajadorxs.

Compartimos comunicado:
Las cuentas en redes sociales del Hospital Garrahan y del vocero presidencial anunciaron en simultáneo la presentación de una denuncia ante la Justicia contra la emisora Futurock. El motivo es indisimulado: perseguir a uno de los tantos medios que están amplificando las denuncias categóricas que estamos haciendo desde el Garrahan. “Matando al mensajero” los funcionarios pretenden distraer la atención respecto de nuestros reclamos urgentes por recomposición salarial, en defensa de condiciones de trabajo adecuadas y contra el vaciamiento en curso del principal hospital pediátrico del país. No se nos escapa que este ataque forma parte de un plan sistemático de hostigamiento a la prensa en general y a periodistas independientes en particular. De hecho, Julia Mengolini, una de las periodistas que entrevistó trabajadores y familias del Garrahan el pasado jueves, fue víctima de un hostigamiento brutal por parte de la maquinaria gubernamental. Las redes del Hospital Garrahan se transformaron tristemente en un aparato de censura y difusión de textos escritos en la Casa Rosada, bajo el mando de Candelaria Perelli, puesta a dedo por Santiago Caputo, oscuro personaje que asesora a Milei al mismo tiempo que opera con los servicios de inteligencia.

Los “argumentos” proferidos respecto de que la transmisión “vulneró la privacidad de niños, familias y personal de salud” o que “se entorpeció la dinámica habitual del hospital” son tan patéticos que da pena tener que rebatirlos. Las actividades de protesta en la vereda de Combate de los Pozos se hacen hace décadas, porque es el sector de ingreso del personal y no de las familias ni de los niños, niñas o adolescentes que acuden al hospital. Como el gobierno es una máquina de mentir y difamar, los tuiteros oficialistas, que ahora controlan la oficina de prensa del Garrahan, llegaron a decir que “se afectó el ingreso de ambulancias”, a pesar de que está en otro lado, a 400 metros (!) de nuestro punto de protesta habitual. La transmisión de Futurock, como la de decenas y decenas de medios gráficos, radiales y audiovisuales que se apostan en las puertas del Garrahan, venía a cuento de una nueva jornada de paro y movilización, que terminó siendo histórica y masiva por la tarde de ese mismo día. El apriete a los “mensajeros” solo puede culminar en un fracaso, porque los medios simplemente están reflejando un conflicto real, que está impulsado por trabajadores y trabajadores de todas las profesiones, oficios y sectores que hacemos funcionar cotidianamente al hospital. Adorni y sus marionetas del Consejo de Administración quieren tapar las denuncias categóricas y basadas en datos irrefutables respecto del derrumbe salarial; del deterioro de las condiciones de trabajo; de las renuncias; en definitiva, del vaciamiento, que está poniendo en jaque a la principal institución pediátrica del país, de la cual dependen la vida no solo de sus trabajadores sino también de cientos de miles de niños, niñas y adolescentes de todas las latitudes. Recordemos que mintieron sobre la cantidad de trabajadores o el porcentaje de administrativos, por nombrar solo dos ejemplos. No quieren que se siga difundiendo a los verdaderos protagonistas del Garrahan, que son los trabajadores y no los funcionarios elegidos a dedo, que ganan 6 millones de básico y parasitan el presupuesto público mientras una enfermera, un residente o un becario no llegan al millón de pesos. Saben que
están perdiendo por goleada la batalla en la opinión pública, y temen que la marcha masiva del pasado jueves sea solo el comienzo. Tienen razón en temer.

Por nuestra parte, agradecemos de todo corazón a Futurock por haber reflejado con tanta generosidad las voces de trabajadores y familias del Garrahan. Nos solidarizamos incondicionalmente con la emisora y sus trabajadores y trabajadoras.

Le avisamos al gobierno que esta lucha va a continuar, porque el Garrahan no se toca.

Contactos: Alejandro Lipcovich (secretario general Junta Interna ATE Hospital Garrahan) 11-3858-5957 / Gerardo Oroz (secretario adjunto) 11-6413-9343.