Los hechos suceden desde la última venta de la emisora porteña (AM 1070) a fines del año pasado a un nuevo grupo empresario, cuya cara visible es Juan José Levy, propietario de los laboratorios ESME.

Los trabajadores de prensa explican que a pesar de que con los anteriores dueños de la señal, la productora Devicom y FilmSuez, tuvieron discusiones debido a violaciones a los convenios laborales, estas se venían solucionando en base a negociaciones con la Comisión Gremial Interna de Prensa de la emisora. Sin embargo, desde que la nueva patronal tomó el control de la radio, que fue mudada de su vieja ubicación en Avenida Rivadavia 825 a la calle Gorriti 5995 en el barrio de Palermo, comenzaron a sufrir embates y dilaciones de todo lo que se intentaba negociar y solucionar. Además, se congeló el blanqueo de varios empleados que todavía cumplen funciones en negro, y se impuso un mecanismo ilegal de multifunciones y convergencias.
Esto último se debe a que en la nueva sede de la emisora funciona también la agencia ARG Noticias. A partir de esto, la empresa impulsa que los trabajadores del informativo de la radio cumplan además tareas fuera del convenio 301/75 para la agencia y viceversa, utilizando el falso recurso de una “colaboración”.
Otra de las irregularidades que se está registrando, cada vez con mayor frecuencia, es una seguidilla de sistemáticas malas liquidaciones que perjudican los ingresos mensuales de los trabajadores. “Todo esto ocurre paradójicamente mientras la empresa se amplía expandiendo sus posibilidades tecnológicas, muchas que van en detrimento de los puestos de trabajo, y la contratación de figuras reconocidas del medio que demuestra que no existen problemas económicos que justifiquen ninguno de estos abusos”, agregaron desde el blog de trabajadores de prensa radial Interradial, desde donde a su vez reclamaron la urgente solución a cada una de estas problemáticas.