Lo presentó ante el Consejo Superior de la UNC, el decano de la Facultad de Ciencias Agropecuarias Juan Marcelo Cornero. Es contra Medardo Ávila Vázquez y su equipo de trabajo, que llevaron adelante la investigación por contaminación por agroquímicos en Monte Maíz.

Según la solicitud, el decano considera que el equipo se extralimitó en las actividades autorizadas y considera que la situación se agrava por considerar que Ávila Vázquez habría difundido, anticipadamente en la comunidad e inmediatamente en los medios masivos de comunicación, los datos de la investigación de manera engañosa.
Por su parte, Ávila Vázquez, coordinador además de la Red Universitaria de Ambiente y Salud y Médicos de Pueblos Fumigados, sostuvo que esta situación le parece miserable: “es increíble, cómo se unen las autoridades de la Facultad de Agronomía, que son empleados de Monsanto, con la gente de la Facultad de Medicina para tratar de ocultar lo que está pasando en el interior”.
A su vez, denunció que tanto él como el intendente de Monte Maíz recibieron aprietes con el objetivo de evitar que se difundiera los resultados de este estudio, que determinó que en esa localidad cordobesa los casos nuevos de cáncer son dos veces más que el promedio provincial y nacional.
En tanto, el comité de bioética, integrado por un grupo de expertos que supervisó el trabajo, defendió el estudio al asegurar que cumple con los requisitos científicos y éticos requeridos por ley.