Los principales ejes de esta mesa fueron la complicidad que existe entre funcionarios, justicia y tratantes de personas; la importancia de denunciar a los responsables de estos delitos, y se remarcó que los primeros desaparecidos fueron los ancestros de los pueblos originarios quienes eran trasladados de comunidad en comunidad privándolos de su identidad. Primero hablaron tres representantes del Consejo de Amautas Indígenas del Tawantinsuyu, dos de ellas eran de Bolivia y la tercera de Entre Ríos. Luego fue el turno de Paxita Quillán, representante de Comunidades Qom de El Impenetrable. Por La Retaguardia desde Villa María y Red Eco Alternativo en producción gráfica.
Las representantes del Consejo de Amautas Indígenas de Bolivia relataron que en su país desaparecen entre 5 y 10 personas diariamente. “El tráfico de personas es el cantar y el cuento de todos los días”, dijeron. También es una problemática importante el tráfico de órganos. Quienes son más propensos a ser víctimas de estos delitos son las familias de bajos recursos y los niños, niñas y adolescentes.
En muchos casos, los jóvenes son secuestrados y enviados a países fronterizos como Argentina y Brasil, también ocurre que son maltratados por sus propias familias por lo que abandonan su hogar y quedan más expuestos a la posibilidad de ser víctima de trata de personas. En otros casos, salen a buscar algún sustento para colaborar económicamente con sus padres y hermanos, o en un intento de superarse y mejorar sus vidas, de tal manera que dejan sus casas muchas veces con engaños.
“Tenemos casos de niños de 9 años que desde las escuelas los sacan personas con mentiras, que sus papás (aún) los están esperando. Los que llegan a escapar son los que pueden comentar (lo vivido). Chicos que salen de otros departamentos con la idea de poder trabajar, de llevar un sustento económico a la familia, también por el maltrato familiar que reciben, por el abandono de los mismos papás. Es por eso que a veces ellos llegan a salir a emigrar. Estos chicos están en situación de riesgo social”, describieron.
“Nosotros vinimos el martes para aquí (Córdoba) y dentro del bus había bastantes adolescentes, y cuando les preguntamos a qué venían dijeron que era a trabajar, a ganar y ayudar en el sustento de sus familias. Jóvenes de 15 años que ya piensan en mantener a sus papás y hermanos menores. Son contratadas por nuestros mismos paisanos, ellos las esclavizan, las maltratan, malos salarios, mala alimentación”, contó una de las representantes y agregó: “Nuestras adolescentes no tienen ni papeles, son humilladas por nuestra misma gente en la ciudad. Hay mucha discriminación. Nuestras adolescentes vienen a la ciudad a emplearse como domésticas, cocineras, limpieza, (trabajos) que no son bien pagados allá, el salario es muy bajo, no podemos decir que hay un cambio total, hay mucha preocupación en nuestra comunidad. Las adolescentes emigran y sufren, y los papás allá están llorando, sus hijas no vuelven. Y no podemos nosotros hacernos a un lado de lo que está pasando”.
En este marco, se refirió a la importancia de salir a la calle y movilizarse ante cada caso de niño perdido. Afirmó que gracias a las marchas, vigilias y ayunos se logró que el 31 de julio pasado se promulgara en su país la ley 263, ley de integración contra la trata y tráfico de personas, que tiene por objeto garantizar los derechos de las víctimas, conformar consejos departamentales contra la trata. Esta norma aún no ha sido reglamentada, esa es la lucha actual del Consejo: “Fuimos partícipes de sacarla, y lo seremos para reglamentarla”, aseguraron.
Otra de las medidas que se está llevando adelante desde la propia comunidad puede encontrarse en la ciudad de El Alto. Allí los padres de familia de cada unidad educativa se están organizando por grupos para lo que llaman una “seguridad ciudadana”, es decir están haciendo grupos para vigilar los alrededores de los establecimientos (educativos) y cuidar de sus hijos y de los demás estudiantes al momento que entran o salen de clase.
Pero también ocurre que las propias familias no denuncian los casos de trata: “En Bolivia no somos tan liberales, somos más chapados a la antigua. Y esto cuesta trabajarlo. Los padres de familia ocultan estos casos, lo arreglan internamente. Por el que dirá la gente, no se denuncian los secuestros, hay arreglos internos, económicos”, manifestaron.
Respecto a la actual situación social en su país, una de las referentes del Consejo dijo: “En estos días hay mucha violencia, la delincuencia ha proliferado en nuestro país. En Santa Cruz hay asesinatos a la luz del día. No se están profundizando los cambios, por eso nuestra inquietud de venir aquí, para hacer conocer a la sociedad los problemas que tenemos. Queremos intercambiar ideas con ustedes, ya que el tráfico está en las fronteras”. Su compañera, en tanto, agregó: “Lo único que les pido es que se haga seguimiento y que se aborde estas temáticas porque son personas pequeñas las que lo sufren”.
Luego fue el turno de otra representante del Consejo de Amautas Indígenas del Tawantinsuyu, pero perteneciente a la Comunidad Pueblo Nación Guaraní de Entre Ríos, quien comenzó su participación señalando: “Les parecerá un poco raro escuchar la realidad que pasa en todos los pueblos sobre trata y tráfico de personas, pero creo que los primeros transportados fueron nuestros ancestros de un lugar a otro, llevándolos engañados, privándolos de su identidad, de su idioma. Tenemos en Entre Ríos muchas personas que fueron trasladadas de comunidad en comunidad, hoy cuentan con alrededor de 80 años, incluso no se han encontrado entre hermanos, han sido raptados de un lugar a otro, se han perdido”.
Bregó, además, porque se hagan visibles las caras de los responsables de la trata y el tráfico de personas, que sean juzgados y que las leyes creadas a través de cada uno de los casos tengan el seguimiento que corresponde. “Porque somos putas las mujeres cuando nos ven con otro, somos de mal vivir las mujeres si parimos un hijo de uno o un hijo de otro, pero quién asiste cuando necesitan de comer nuestros hijos. Si no hay de por medio un interés o provecho que se le pueda sacar a la mujer, ¿sirven las mujeres para parir hijos nada más?, entonces las madres que ven a sus hijos desarraigarse, que no vuelven, a dónde recurren si las leyes dicen una cosa y cuando uno va lo cajonean, porque el que se llevó a esa mujer, niño o joven tiene dinero, poder o está en una oficina que responde para que otros puedan aprovecharse de esas criaturas, que después abandonan o matan. Que esta gran convención sirva para que cada uno de los aquí presentes estén en la continuidad del compromiso, para no más adolescentes preñadas, no más traficantes que se aprovechan, que aquellos jóvenes que aún no han visto la alegría o felicidad de una fiesta no se vean privados de este derecho por el afán de unos sinvergüenzas, no sé cómo calificarlos pero en realidad tienen nombre y apellido, y creo que es la responsabilidad del pueblo que aquellos que se encuentran en un lugar desconocido tengan al menos una reivindicación”, reflexionó.
Reiteró a su vez que los primeros desaparecidos han sido los ancestros de los pueblos originarios y que las familias de los jóvenes desaparecidos nunca han obtenido respuesta: “Tal vez porque la lengua sea difícil para que se entienda cuando un familiar va a preguntar algo, y tal vez aquellos que tienen deseo de progreso y estudio, que se van con el fin de lograr objetivos mejores, son aprovechados por otros y esto pasó antes, pasa ahora también, esperemos que esto no siga pasando, que por una vez el compromiso de estas organizaciones hagan fuerte aquellos lugares, pueblos, países donde a través del Mercosur están creando estas leyes, estamos siendo partícipes de aportes que pueden servir para que con responsabilidad caigan definitivamente aquellos que trafican, no son muchos, debemos ser valientes, cada uno denunciar y hacer que esas denuncias no queden en saco roto, sino que las autoridades que están ocupando un lugar sean responsables, con nombre y apellido de que ese trámite se va a cumplir. Por qué tener que salir masivamente a las calles cuando se extravía una persona, a los lugares de reclamo, si una autoridad está puesta para eso, seamos entonces inteligentes de elegir a responsables y no a mediocres que solamente usurpan un espacio sin dar respuesta para lo que fueron colocados”, cerró.
Finalmente fue el momento de Paxita Quillán, representante de varias comunidades qom de El impenetrable. Durante su participación, criticó duramente a la justicia a la que calificó como ciega, sorda, muda, manca, renga, orate, casi loca, pero por sobre todas las cosas cobarde. También señaló que las actuales leyes sobre trata de personas son permisiva gracias “a todos los gobiernos y colores políticos habidos y por haber”. Dijo que hay que denunciar a los responsables con nombre y apellido, habló de Carlos Juárez, un tratante de persona y de mano de obra esclava e indígena; mencionó además al intendente de Villa Río Bermejito, Lorenzo Heffner, por haberse apropiado de todas las tierras de la etnia qom de El Impenetrable. Afirmó que todos los intendentes conocen a los responsables de la trata de personas en provincias y municipios, pero que no los denuncian porque son cobardes.
“Si empezamos a practicar la sabiduría ancestral vamos a ver que entre todos podemos vencer. Desde la observación y la conducta vamos a ver a aquel que tiene una conducta extraña. La madre tierra, la pachamama, trabaja a favor nuestro. Empecemos a observar, todos tenemos capacidad observacional, de detección de comportamiento. Si alguien se acerca demasiado a mi hijo, tengo que observar cómo se acerca (…), quién está seduciendo a mi hijo o hija para llevárselo. Se muestra dadivoso, carismático pero hay algo que delata al corrupto, en la mirada se produce una cierta vidriosidad que se llama midriasis, que produce un estado de exacerbación. (…) A ese extraño siempre hay que tomarle nombre, apellido, datos. Y si vemos a nuestros hijos en riesgo, nosotros tenemos que perfumarlos, colocar ciertos aromas, porque si alguien se lo lleva por lo menos en las primeras 48 horas el sujeto que se llevó a esa persona va a tener su olor”, explicó Paxita.
“Todavía nos siguen levantando a las niñas, se las llevan en una camioneta a Paraguay, y de Paraguay a Buenos Aires, – continuó – y los señores gobernantes lo saben, ¿y por qué no toman las riendas del caso? Porque no les reditúan ganancias, porque tenemos que desaparecer, nosotros los pueblos milenarios estamos vistos como los sub-humanos, como las sobras sociales, como aquel resto que no tiene que permanecer, porque según ellos son civilizados, pero son “sifilizados”, la sificilización de un sistema que lo han infectado. Pero todavía quedamos seres humanos de verdad dispuestos a luchar. Si yo vi que vos manoseaste a mi hija, doy nombre y apellido ante la sociedad. Cuando se levante uno diciendo el nombre y apellido de ese, habrá que juntar evidencias y pruebas, no se olviden de la cobardía de la justicia que trata de mirar para otro lado, entonces nosotros pongamos la justicia de nuestro ver, de nuestro transitar, de nuestro amor por nuestra gente, por nuestros hijos. Antes de empezar a buscar, primero observemos, miremos detalladamente, desarrollemos todos los sentidos que nos dio el universo, aire, sol, viento, color, aroma, temperatura, formas, no lo olvidemos (…). No se denuncia por miedo, pero recuerden que el silencio no soluciona los problemas”.

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