Más de cien vecinos y vecinas de la localidad cordobesa de Río Ceballos, junto a organizaciones ambientales del corredor de Sierras Chicas, presentaron una nota ante el Departamento Ejecutivo Municipal solicitando el acceso al anteproyecto y a toda la documentación vinculada a la elaboración del nuevo Código de Ordenamiento Urbano. Por Vecinos y vecinas autoconvocados de Rio Ceballos.
El reclamo surge en momentos en que el municipio ya puso en marcha una serie de talleres participativos para debatir el futuro de la ciudad. Sin embargo, quienes impulsan la presentación advierten una limitación fundamental del proceso: la ciudadanía está siendo convocada a participar sin conocer el contenido concreto del proyecto que se pretende discutir.
Según señalan, resulta contradictorio promover instancias de participación cuando el anteproyecto, los estudios técnicos, las propuestas de zonificación y los criterios que orientarán la futura normativa aún no se encuentran disponibles para el análisis público.
“Conocer para participar” sintetiza el planteo de los vecinos. Sostienen que la participación ciudadana no puede reducirse a expresar opiniones generales sobre la ciudad deseada, sino que requiere la posibilidad de examinar propuestas concretas, identificar impactos potenciales, formular observaciones fundamentadas y debatir alternativas sobre información accesible y verificable.
En la nota presentada se solicita la publicación de todos los antecedentes, estudios, diagnósticos, informes técnicos, mapas y documentos de trabajo vinculados al nuevo Código, así como la difusión del cronograma completo del proceso.
Asimismo, se reclama que el anteproyecto sea puesto a disposición de la comunidad con una antelación mínima de noventa días antes de cualquier tratamiento o aprobación, garantizando un tiempo razonable para su estudio y discusión.
Los firmantes advierten que el Código de Ordenamiento Urbano definirá cuestiones estratégicas para Río Ceballos durante las próximas décadas, incluyendo la expansión urbana, el acceso al agua, la protección de las cuencas hídricas, la conservación del bosque nativo, la infraestructura, la movilidad y el acceso a la vivienda.
Por ello, sostienen que una participación genuina exige acceso previo a la información y no consultas sobre lineamientos generales mientras el contenido real de la propuesta permanece sin conocerse. “Sin anteproyecto en manos de los vecinos no hay participación efectiva”, afirman, reclamando que la discusión pública se desarrolle sobre documentos concretos y no únicamente sobre definiciones preliminares.




