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“Un 26,5% de la población del conurbano continúa por debajo de la línea de pobreza”

Así lo afirma Isaac Rudnik, director del Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCi). En una entrevista realizada este miércoles por Los Locos de Buenos Aires (FM La Tribu), el coordinador del Índice de Precios Barrial del Conurbano Bonaerense (IBP) de dicho instituto habló sobre este guarismo que releva la situación de pobreza e indigencia en los barrios de la provincia de Buenos Aires. Red Eco Alternativo.
(Red Eco) Buenos Aires - La medición del ISEPCi, que se viene realizando desde junio de 2011, es de los precios de 126 barrios ubicados en 20 distritos del conurbano (*), con una muestra de 50 productos básicos de 309 comercios (Almacenes, Verdulerías, Carnicerías y Supermercados), relevando 7025 precios.
Para determinar pobreza e indigencia, el paso siguiente es hacer un cruce entre estos precios y los ingresos que difunde el organismo oficial de estadísticas, el INDEC, a través de la Encuesta Permanente de Hogares que publica dos veces al año.
“La provincia de Buenos Aires es en alguna medida una síntesis de lo que sucede en el conjunto del país. En los últimos años en que venimos midiendo precios y niveles de pobreza, lo que ha habido es la persistencia de un porcentaje de la población que no emerge por encima de la línea de pobreza. Ha venido oscilando entre un 25 - 26 %  y el año pasado, que el contexto fue de una situación económica general más complicada, llegó a estar casi en un 33%”, explicó Rudnik, quien además es integrante de la conducción nacional de la organización política Libres del Sur.
Un dato llamativo es que en las mediciones de todos estos años, y hasta el primer semestre del actual, los años electorales mostraron una pobreza más cercana al 25% y en los no electorales (los pares) la pobreza subió y se instaló en alrededor del 30%. “Esto tiene que ver con el incentivo del consumo a través de políticas asistencialistas que llevan adelante los gobiernos nacional y provinciales”, comentó el director de ISEPCi, que además contrastó estos guarismos con otros datos que han venido relevando.
“Hay otro índice que construimos con algunas encuestas que hacemos. Es un índice nutricional, que releva talla y peso de chicos que van de 0 a 19 años. Los índices de malnutrición son muy elevados, con importante porcentaje de bajo peso pero también muchos casos de sobrepeso que tienen que ver con mala alimentación asentada fundamentalmente en hidratos de carbono, que son de productos más baratos. Esto es coincidente con la existencia de bolsones de pobreza que son extendidos”, dijo durante la entrevista.
Este porcentaje de pobreza aparece como estructural. Salvo cuando se lo compara con el declive total por la crisis que vivió la Argentina, en donde la pobreza llegó a más del 52% en los meses en que Eduardo Duhalde fue presidente (2002), no ha podido descender de los porcentajes en que se encuentra desde hace varios años.  
Al respecto, Rudnik opinó: “Los niveles de pobreza están íntimamente ligados a la posibilidad de construir un modelo que sea capaz de ofrecer trabajo productivo y sustentable en el tiempo para la mayoría de la población económicamente activa. Llegamos al 2007 con el desarrollo de la economía del país,  con un crecimiento importante, fundamentalmente sobre la base de la ocupación de la estructura productiva que había entrado en recesión en el momento de la gran crisis, o sea, sobre la base de la utilización de la ‘capacidad ociosa’. Cuando en realidad se habla de la utilización de la capacidad ociosa estamos hablando de la industrial. O sea, se recuperaron esos puestos de trabajo y se puso en funcionamiento una estructura industrial productiva que había entrado en recesión en el momento de la crisis con miles de fábricas que fueron cerradas. Esas fábricas se reabrieron, se reutilizó esa capacidad ociosa de una estructura industrial que había sido muy importante y llegamos al 2007 con la necesidad de tomar una decisión de si efectivamente entrábamos en un proceso de inversiones que permitiera ampliar esa estructura industrial y producir nueva oferta de trabajo sobre la base de ese crecimiento. Lo que sucedió es que en ese momento había que decidir sobre cómo se utilizaban los crecientes ingresos que venían de la mano de fundamentalmente el crecimiento de los precios internacionales de los productos tradicionales que seguíamos exportando; si esos ingresos se utilizaban para incentivar inversiones que permitieran la ampliación de la estructura industrial o para seguir achicando los niveles de pobreza, sobre todo, sobre la base de incentivar el consumo a través de trasladar renta del Fisco a los sectores que no tenían y no llegaron a tener nunca la posibilidad de acceder a una oferta de trabajo en esas condiciones. La decisión que se tomó fue profundizar un modelo de exportaciones que vienen de los productos primarios y si bien continuaron achicándose probablemente los porcentajes de pobreza, esto fue sobre la base de un tipo de desarrollo y construcción que es mucho menos sustentable y mucho menos sostenible, que tiene  como correlato el crecimiento de la ocupación pero de una ocupación mucho más precaria, asentada en el trabajo no registrado”. Como ejemplo, Rudnik  citó la persistencia del trabajo no registrado que se mantiene entre el 30 y 35% durante todo el período cuya solución, a su entender, “no depende de que el Ministerio de Trabajo ponga más inspectores, depende de que hay un sector de la economía del país que tiene bajos niveles de productividad y que únicamente puede funcionar con una mano de obra super explotada y con condiciones precarias”.

Provincia de Buenos Aires: casi 3 de cada 10 habitantes son pobres
Luego de relevar una canasta de 50 alimentos, que es la más austera y para una familia de 4 personas, el resultado fue que solamente para alimentos se necesita un ingreso de 3.300 pesos por mes. Esto cubriría lo que dos adultos y dos niños pequeños requieren para alimentarse con los nutrientes básicos. Si a estos gastos se le agregaran los consumos básicos para el transporte, elementos mínimos para ir al colegio, vestimenta también modesta, salud y algún entretenimiento, la medición en la provincia de Buenos Aires de esta canasta total estaría cercana a los 7.350 pesos para una familia tipo.
“Hay un porcentaje que relevamos a junio de este año: por lo menos el 26% de la población de la provincia no llega a tener esos ingresos y por lo tanto está debajo del nivel de pobreza. Y hay aproximadamente 7% que no tiene los ingresos mínimos para poder alimentarse durante 30 días, o sea, más o menos unas 800.000 personas en la provincia que estarían por debajo de ese nivel de pobreza”, siendo por lo tanto indigentes.  
Como los datos relevados son los precios, ya que los niveles de ingresos de los hogares y las personas son tomados directamente de las estadísticas del INDEC, Rudnik afirmó que por lo tanto, “es bastante indiscutible que, como mínimo, esos son los porcentajes de pobres e indigentes de la provincia”.

La devaluación ¿va al ballotage?
Analizando las afirmaciones de devaluación si, devaluación no, de los dos candidatos que pelearán por la presidencia de Argentina el próximo 22 de noviembre en el ballotage, el director del ISEPCi aseguró que no existirán en la práctica demasiadas diferencias.  
“Cambiemos plantea que va a una devaluación, una liberación del valor del dólar que es una devaluación. Y desde el Frente para la Victoria plantean una vía de devaluación, yo diría, vergonzante, o sea que sin decirlo abiertamente que van a devaluar y negándolo abiertamente anuncian una serie de medidas que de hecho van a implicar una devaluación. Nosotros relevamos la evolución de los precios y la evolución del tipo del cambio y hay un retraso cambiario. Los precios han aumentado más que el precio dólar. Si hoy se hiciera una devaluación y el dólar fuera llevado a 11,20 pesos no debería impactar en los precios porque es similar a la evolución que tuvieron los precios. Si el próximo gobierno va a producir una devaluación que lo lleve a un precio mayor deberían estar planteando medidas compensatorias para proteger la canasta básica de alimentos. Y ninguno de los dos sectores está planteando medidas compensatorias, o sea, nadie plantea, vamos a proteger el ingreso de las familias, el precio de los alimentos, mediante tales o cuales medidas (...). Es difícil que una devaluación no impacte sobre los precios internos porque hay un elevado nivel de consumo. En la época de la devaluación durante la presidencia de Duhalde (2002) el consumo estaba muy deprimido entonces el traslado a los precios fue mucho menor de lo que seguramente va a ser ahora si hay una devaluación brusca”.  
Isaac Rudnik hizo referencia a un reportaje en el que uno de los economistas, asesor principal de Daniel Scioli, aseguró que una de las medidas a tomar si el candidato del FPV llega a ser presidente sería sacar todas las retenciones a las exportaciones de productos del agro, excepto la de la soja que se reduciría de un 35 % actual a un 25%: “Si le sacan todas las retenciones al maíz, por ejemplo, se va a exportar mucho más a granel que lo que va a ir destinado al consumo interno. El maíz es uno de los alimentos principales del pollo que se ha mantenido en un precio estable entre 18 y 23 pesos por kilo. Eso implicó un anclaje de todos los productos cárnicos y en el último período indujo un amesetamiento del acelerado crecimiento que el  precio de los alimentos tuvo en años anteriores. Si aumenta el precio del maíz va a aumentar la carne de pollo y se levantará el precio de todos los productos cárnicos y por lo tanto el promedio del valor de la canasta básica”.

Fondos para destinar a los sectores más desprotegidos
“Hoy, a fines de 2015, tenemos una macroeconomía con variables muy complicadas en el marco de un equilibrio muy frágil y difícil de sostener en el tiempo y obviamente tenemos la situación de que entran en peligro esos ingresos que difícilmente el fisco pueda seguir trasladando hacia los sectores más desprotegidos por lo menos en la magnitud y los niveles que lo ha venido haciendo hasta ahora. Esto tiene otro elemento de trasfondo que es que si estamos hablando que una de las principales fuentes de recaudación del fisco está en las exportaciones es que obviamente estamos en un problema. Esto implica que la estructura tributaria del país sigue siendo una estructura regresiva, donde por ejemplo, la renta financiera no está gravada. La otra fuente importante de ingresos del fisco son los impuestos indirectos, o sea los impuestos al consumo, que sabemos que son regresivos porque graban por igual a todos los sectores, tengan más o menos ingresos”.
En este punto no es repetitivo volver sobre el tema de la necesidad de una reforma tributaria que permita recaudar desde los sectores más concentrados, los cuales siguen teniendo enormes ganancias. No se ha escuchado aun a los dos candidatos hablar, por ejemplo, del impuesto a la renta. Aún faltan 9 días y todo es posible en el camino de promesas electorales. Aunque para Isaac Rudnik: “nos encontramos ante la posibilidad cierta de que el próximo gobierno eche mano de los recursos de siempre que recaerían sobre los sectores de menores recursos, vía devaluaciones.”

(*) Informe completo del IPB a setiembre 2015 descargar

 

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