Luciano Arruga desapareció el 31 de enero de 2009, luego de ser interceptado por policías bonaerenses del destacamento de Lomas del Mirador, provincia de Buenos Aires. Testigos y peritajes determinaron que el adolescente estuvo en ese lugar y luego en la en la Comisaria 8º. A partir de ese día no se supo nunca más de su existencia. Tenía 16 años.
Dos años después los policías responsables siguen en servicio en la 8º, lugar que en la época de la dictadura fue un centro clandestino de detención conocido como Sheraton.
El sábado 29 de enero la Coordinadora por la Aparición con Vida de Luciano Arruga y diversos medios alternativos, realizarán un festival y transmisión radial y televisiva para exigir su aparición con vida, el cierre del destacamento policial, y cárcel común y efectiva a los ocho policías involucrados. Será desde las 10.00 en Juan Manuel de Rosas 400 (Lomas del Mirador).
Las organizaciones convocantes preparan un documento que será leído ese día en el que hacen un reconto de lo sucedido antes de la desaparición de Luciano:
"A mediados del año 2007 se instala en Lomas del Mirador el Destacamento Policial Preventivo, dependiente de la Comisaría 8º y pedido por VALOMI (Vecinos en Alerta de Lomas del Mirador), cuyo presidente es el impresentable Gabriel Lombardo; entre sus declaraciones podemos ver en notas que hizo: “llamame nazi, llamame fascista pero los malandras están en las villas”. El Destacamento se ubica en una casa que alquila el Municipio de La Matanza, y por no tener las instalaciones necesarias, no tiene permitida la detención de nadie. Sin embargo, Luciano estuvo ahí en al menos dos ocasiones. En el año 2008, un efectivo del Destacamento le ofrece robar; argumentando que sabe que es un chico bueno y que tiene necesidades económicas, Luciano se niega. Y su respuesta le cuesta miedo, detenciones, maltratos, golpizas. El 21 de septiembre de 2008, es detenido, golpeado y maltratado física y psíquicamente desde la mañana hasta la madrugada en el Destacamento. En otra ocasión, es interceptado en la calle y un policía le pone un arma en el pecho, amenazándolo.
El 31 de enero de 2009, Luciano es detenido por última vez, es torturado y desaparecido. Desde el primer día sus familiares sospecharon de la policía, sin embargo la fiscal Roxana Castelli se encargó de desviar la investigación durante 40 días, hasta que la presion de la familia logró separarla de la causa. Posteriormente se realizaron los peritajes y se encontraron rastros de Luciano en el Destacamento, en la Comisaría 8º, en un patrullero y en el Monte Dorrego, un descampado cercano. Durante esos peritajes, el entonces Ministro de Seguridad, Carlos Stornelli, cesantea y pasa a disponibilidad a los 8 policías que trabajaron la noche del 31 de enero en el destacamente. Esos mismos efectivos serían reincorporados a la policía bonaerense, sin motivo alguno, 3 meses después, por decisión del ministro Stornelli y el gobernador Daniel Scioli.
Cuando se comprueba la culpabilidad policial, es cuando comienza nuestra lucha inclaudicable. Organizaciones sociales, políticas y de derechos humanos, y los Medios alternativos se fueron acercando y ofreciendo su respaldo. Un acto en Congreso el día que se discutía la Baja de Edad de Imputabilidad, con Nora Cortiñas acompañando; un escrache pacífico a la Comisaría 8º (ex centro clandestino de detención y tortura llamado “El Sheraton”), cortes de ruta, festivales, marchas, actos que nos permiten, con la organización de la Coordinadora por la Aparición con Vida de Luciano Arruga y sin apoyo judicial, político, nI mediático; darnos a conocer, hacernos escuchar e instalar un debate: el de la otra inseguridad.
Y en esa lucha hemos tenido obstáculos que sólo conocieron unos pocos, hemos recibido amenazas, familiares y amigos de Luciano han sido perseguidos, interceptados, detenidos. Nos han burlado responsables políticos como el intendente Fernando Espinoza que prometió cerrar el destacamento para la creación de un centro cultural. Pero esta promesa nunca se concretó. Hoy tanto el Destacamento como la Comisaría 8º siguen siendo centros de detención y tortura en democracia, y eso es fácilmente comprobable. Porque no tenemos dudas de que en diciembre del año 2009 no existió ningún motín en la comisaría. Porque cuatro presos no pueden morir quemados sin que ningún policía, ni el mismo comisario se haga cargo.
Pero también, con la organización, logramos generar un espacio barrial cultural y comunitario, en la casa de Mónica, la mamá de Luciano. Se formó una pequeña biblioteca, se da apoyo escolar para los chicos del barrio, en el 2011 comienza la alfabetización, también hay talleres de murga y percusión. Poco a poco fuimos dándonos cuenta de que esta lucha se puede vivir con una inmensa e incomparable alegría, y es eso lo que más molesta al cobarde, al cruel.
Sin embargo somos plenamente concientes de que hay que llegar a la justicia, y hay que llegar por el camino más concientizador para todos y todas."




