Rubén Emir Champonois fue exonerado de la policía bonaerense por fusilar a Mariano Witis y Darío Riquelme. Este fue uno de los casos más emblemáticos de gatillo fácil de la década. Hoy, Champonois vive como si nada hubiese pasado, trabaja en la agencia de seguridad privada BAYERCOP gracias a que un Tribunal Oral en lo Criminal de San Isidro le concedió el beneficio del arresto domiciliario y salidas laborales para "reinsertarse socialmente", según dictaminó el TOC4 en diciembre último.
En un gesto sin precedentes, el tribunal ignoró la ley 12.297 de seguridad provincial, que prohíbe a todo policía exonerado, procesado o condenado judicialmente, a desempeñarse en agencias de seguridad privada. El Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires certificó -por pedido de la familia Witis- que BAYERCOP es una empresa ilegal que no está inscripta como marca la ley.
Carlos Stornelli, actual ministro de seguridad bonaerense, reconoció a la familia Witis que el tema de las agencias de seguridad privadas es un descontrol, con más de 100 mil empleados supera holgadamente al personal de la policía bonaerense, estimado en 52 mil efectivos.
"Cosas como éstas degradan enormemente la eficacia y el prestigio de la justicia. Champonois -dijeron los padres de Mariano Witis- continúa desempeñándose en el medio en el cual se probó que actuó inadecuadamente y produjo daños irreparables". Agregaron que "esto se produce a espaldas de los vecinos que, alentados por los discursos de inseguridad, contratan agencias privadas sin control, sin saber siquiera que quien los cuida puede ser un asesino".



