La Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPREN) y el Sindicato de Prensa del Chaco (SPCh) expresaron su “más enérgico repudio a la detención arbitraria del trabajador de prensa Fernando Ojeda, ocurrida este miércoles en Margarita Belén mientras realizaba su labor informativa”.
El hecho quedó registrado en una transmisión en vivo. Fernando Ojeda intentaba preguntarle al gobernador Leandro Zdero sobre la problemática del agua en Capitán Solari y la única respuesta del mandatario fue: “Entiendo que sos militante kirchnerista”. Minutos después, efectivos de la Policía del Chaco agredieron y detuvieron al periodista.

Al respecto, Sebastián Acosta, Secretario General del SPCh, señaló: “En la provincia vemos con mucha preocupación que, como ocurre en todo el país por la línea que se baja desde la mismísima presidencia de la Nación, se replican la estigmatización y el agravio constante, con un cercenamiento a la labor profesional”.

“Cada vez que hay sesiones importantes en la Legislatura provincial, el vallado vuelve al lugar en una zona militarizada y se repite cuando hay movilizaciones a la Casa de Gobierno, agregó Acosta.

En relación a lo ocurrido con Ojeda, el dirigente gremial expresó: “Lo sucedido con este compañero por querer preguntar qué sucede con las dificultades con el suministro del agua potable en toda la provincia, muestra cómo cada vez se hace más difícil trabajar con libertad a lo que se suma la discriminación en la distribución de la pauta oficial”.

“La persecución también se da con el inicio de querellas criminales a trabajadores de prensa y la intimidación policial que quedó en evidencia cuando realizamos una protesta frente al diario Norte en la que había más policías que manifestantes”, explicó Acosta.

A través de un comunicado, desde el Sindicato de Prensa del Chaco advirtieron:

“-La libertad de prensa es innegociable. Ninguna supuesta afinidad política justifica limitar el trabajo periodístico ni el derecho de la sociedad a estar informada.
-Persecución a la labor periodística. Utilizar el Artículo 60 del Código de Faltas para detener a un periodista que solo busca una declaración oficial es un mecanismo de amedrentamiento.
-Regresión institucional. La intervención policial contra quienes preguntan nos retrotrae a prácticas propias de los períodos más oscuros de nuestra historia.
-Preguntar nunca puede ser un delito. La detención de un trabajador que afirmaba ‘no estoy molestando, vamos a hacer una nota’ constituye un atropello intolerable a la libertad de expresión en la provincia.

Exigimos a las autoridades provinciales y al Jefe de Policía, Fernando Romero, el cese inmediato del hostigamiento a trabajadores de prensa y garantías para que hechos de esta gravedad no vuelvan a repetirse”.