En el marco de la reunión del G20 en Londres, para no ser reconocidos por los manifestantes altermundistas, los ejecutivos de las entidades financieras fueron al trabajo en sudaderas, zapatillas y mochilas. Eso ha sido la cumbre del G-20: cambiar por fuera para que nada cambie.
(ATTAC España) UE – Grandes palabras, reconocimiento de errores, anuncios de cambios en la superficie pero la misma sinfonía de siempre como fondo: mercado, libertad de movimientos del capital e instituciones en donde los poderosos pueden imponer su voluntad a todos los demás.
ATTAC-España tiene la obligación de decirles que lo acordado en Londres por los líderes es radicalmente insuficiente para poner fin a la crisis.
1. Recursos y compromisos insuficientes
Se ha acordado poner en movimiento una cantidad de recursos sin precedentes, pero con un destino que no es el que podría resolver los grandes problemas del planeta. Las cantidades destinadas a la lucha contra la pobreza y el hambre son casi ridículas si se comparan con las que están recibiendo los bancos.
ATTAC-España sigue considerando insuficiente los recursos financieros movilizados y, sobre todo, su casi nula vinculación a proyectos concretos que pudieran evitar el hambre y el sufrimiento humano.
2. No se resuelve la bancarrota del sistema bancario internacional
Los planes de rescate de las entidades financieras están siendo un rotundo fracaso. La declaración señala que las acciones para restaurar el crecimiento no serán efectivas hasta que se recupere el crédito doméstico y los flujos internacionales de capital y por ello justifica el apoyo que han recibido las entidades financieras en forma de suministro de liquidez, recapitalización y compra de activos tóxicos.
ATTAC-España sigue considerando imprescindible avanzar en la regeneración del sistema bancario ahora destrozado, pero no tratando de levantar sus cadáveres ni dejando intacta la lógica que lo ha destruido, sino creando un nuevo espacio financiero que garantice en todo el planeta que los recursos financieros sean considerados un bien público.
3. No se liquidan los mecanismos que incentivan y generalizan la especulación financiera
Aunque la cumbre se ha referido a los paraísos fiscales, lo cierto es que será muy difícil que se termine con la deriva generalizada hacia la especulación. No se habla de poner límites ni impuestos a los movimientos especulativos del capital y a sus beneficios asociados, ni siquiera se menciona que se vaya a acabar con los paraísos fiscales sino tan solo que se les pedirá una colaboración que ni implica su desaparición (más bien todo lo contrario) ni garantiza que dejen de ser la criminal válvula de escape financiero que hoy día representan.
ATTAC-España previene desde ahora sobre la posible intención de aplicar generosas amnistías para incentivar el retorno de los depósitos desde los paraísos fiscales.
4. No se pone en cuestión el irracional e insostenible modelo productivo
Los lideres de los países más ricos del mundo se equivocan cuando soslayan que la crisis financiera se ha producido no solo por los errores regulatorios, sino también y principalmente, porque las políticas neoliberales que la mayoría de sus gobiernos han aplicado han destruido el poder de compra de los trabajadores, han generado un crecimiento basado en la destrucción del medio ambiente y han provocado un aumento inusitado de la insatisfacción y las desigualdades.
Frente a ese discurso de siempre, que ha sembrado de pobreza y muerte nuestro planeta, ATTAC-España considera que ni se saldrá de la crisis, ni por supuesto, se reducirá la pobreza en el mundo.
5. No se democratizan las instituciones financieras internacionales
La cumbre ha apostado por reforzar las instituciones financieras internacionales, que ahora denomina “globales”. Eso significa que las instituciones que han sido instigadoras, policías y materialmente responsables de la aplicación de las políticas que han provocado la crisis, el FMI, el BM y la OMC, seguirán siendo quienes dispongan del poder para decidir lo que se debe hacer y lo que no en la economía internacional.
ATTAC-España reclama la sustitución de estos organismos caducos por otros nuevos, constituidos sobre bases de igualdad y control democrático por parte de todos los pueblos del mundo.



