Un hombre murió ayer durante las protestas en el distrito financiero de Londres contra la Cumbre del G-20. El sábado miles se manifestaron en Viena, Berlín, París, Francfort y Londres para exigir medidas contra la pobreza, el desempleo y el cambio climático.
(ABN/La Jornada/Rebelión/Aporrea) UE – Además 23 personas fueron detenidas por los organismos de seguridad en el centro financiero de Londres, luego de un enfrentamiento entre policías y manifestantes. “La gente ha acudido en espíritu festivo”, manifestó la concejal del Partido Verde Romaine Fenix, quien tildó la actitud de las autoridades como inexplicable y como una violación de los derechos civiles.
La manifestación estaba encabezada por distintos grupos de ecologistas, sindicalistas, estudiantes y pacifistas, entre otros.
Por su parte, la alianza contraria a la intervención en Irak protestó ayer ante la embajada de EEUU en Londres para solicitar el desarme nuclear y el retiro de tropas en Irak y Afganistán.
En la Universidad del Este se llevará a cabo la Cumbre Alternativa de Londres en la que participará el director de cine Ken Loach, el ex alcalde de la capital del Reino Unido Ken Livingstone y la líder del Partido Verde, Caroline Lucas.
Seguidores de la campaña contra el Cambio Climático llevarán un bloque de hielo gigante hasta el recinto ferial de Excel, donde se llevará a cabo el G-20 a partir de hoy.
Las manifestaciones además se sintieron en las cercanías del Palacio de Buckingham, en ocasión de la visita realizada por el presidente estadounidense, Barack Obama, a la reina Isabel II.

"íJusticia global ahora!"
Desde el sábado pasado miles de personas salieron a las calles de Londres, Berlín, Francfort, Viena y París para exigir medidas contra la pobreza, el desempleo y el cambio climático, en el comienzo de una semana de protestas por la celebración de una cumbre del G-20.
Bajo el lema “Trabajo, justicia y protección contra el cambio climático”, los manifestantes salieron a las calles de Londres para protestar contra el sistema financiero mundial y la pérdida de puestos de trabajo.
"No pagaremos por el error de ustedes", "íJusticia global ahora!" y "Trabajo, Justicia, Clima", fueron algunas de las consignas durante la protesta.
Unas 35 mil personas participaron en la protesta bajo la consigna “La gente primero” y “Nosotros no pagamos por su crisis”, que convocaron más de 150 sindicatos y grupos pacifistas y ecologistas. Los manifestantes exigieron que sean los bancos los que paguen por la crisis económica global y no los empleados y los más pobres.
Brendan Barber, secretario general de la Confederación Sindical Británica, dijo que “la gente tiene motivos para sentirse furiosa. Ya es hora de que se produzca un cambio”.
Berlín y Frankfurt: 10 mil personas salieron a la calle en Berlín con banderas rojas del partido de "Linke" y un ataúd negro que simbolizaba la muerte del capitalismo. Otras 9.000 personas desfilaron por las calles de Frankfurt.
París: 700 persona se manifestaron contra el G20 de Londres y procedieron al "desmantelamiento simbólico de un paraíso fiscal". El símbolo lo habían construido delante de la Bolsa: una miniplaya, dos palmeras, dos tumbonas ocupadas por hombres en chanquletas y camisa de flores. Por el suelo, facsímiles de billetes de 5.000 euros barradas con la palabra "exenta de impuestos". Para demostrar lo fácil que es abatir un paraíso fiscal.
Roma: 50 mil personas se manifestaron ayer por Roma convocada por COBAS, CUB y SDL así como los estudiantes universitarios. También estaban los precarios de la escuela, trabajadores de Alitalia, EREs. "La crisis la deben pagar los banqueros, la patronal y los evasores".
El G-20 está conformado por los ocho países más industrializados, los once países con las principales economías emergentes y la UE como bloque.
La cumbre del G20 costará 19 millones de libras esterlinas (20,4 millones de euros o 27,1 millones de dólares). Así lo dijo el viernes pasado el secretario de Estado del Ministerio de Exteriores británico, Mark Malloch-Brown.
La mayor parte del importe se destinará al dispositivo de seguridad.
El elevado coste desató en todo el mundo la ira de grupos de críticos que reprueban el despilfarro en tiempos de recesión y de guerras.