Cada vez más estudiantes españoles se suman al movimiento antiBolonia ya que consideran el proyecto de la Comunidad Europea como “la privatización de la universidad pública”. Ahoran los apoyan profesores y personal administrativo.
(La Vanguardia/Diagonal) España – Unos 300 profesores, además de miembros del personal de administración y servicios de las universidades catalanas, han suscrito un manifiesto que apoya las protestas estudiantiles antiBolonia y llama a movilizarse contra este plan que creen que "está desmantelando la universidad pública".
Estos docentes, entre los que destacan 113 catedráticos y profesores titulares, son críticos con el llamado proceso de Bolonia, que debe llevar a la creación de un espacio único europeo de educación superior, y denuncian que las autoridades no han consultado suficientemente con la comunidad educativa.
El manifiesto, titulado "Contra el desmembramiento de la universidad pública. El PDI (personal docente) y el PAS (personal no docente) ante el Proceso de Bolonia", ha sido leído en un acto organizado en el vestíbulo de la Universitat de Barcelona (UB), por el catedrático de filología de la UB Jordi Llovet.
A juicio de los firmantes, la implantación de Bolonia "es una imposición que no ha contado con los agentes implicados" y que se está abordando "sin que se haya hecho un auténtico diagnóstico del estado actual de las universidades".
"En estos momentos, lo que se puede afirmar irrefutablemente es que se está desmantelando la universidad pública, que se está supeditando el funcionamiento a los dictámenes del mercado y que se está desperdiciando el conocimiento en la medida en que es tratado como una mercancía", afirma el escrito.
Estos profesores universitarios denuncian que los órganos de gobierno de las universidades han optado por utilizar "el descrédito" para rechazar los argumentos antiBolonia y por "criminalizar" a los estudiantes.
Los firmantes aplauden el "coraje estudiantil" por haberse movilizado contra Bolonia, ya que consideran que estas protestas "han sacado las críticas y reflexiones que hasta ahora sólo existían en los pasillos (…) a un debate abierto".
Para adhesiones enviar un e-mail: assemblea.pdi.pas@gmail.com indicando nombre, apellidos y filiación institucional.
‘No’ aplastante a Bolonia
La huelga de hambre de Tomàs Sayes y la victoria en el referéndum de la Universitat de Barcelona suponen un importante impulso para las protestas estudiantiles que exigen la paralización del proceso de Bolonia.
“A pesar de la poca movilización que había en las últimas semanas, hemos conseguido una victoria con más del 90% de los votos. Aunque, la participación no fue muy alta, un 18%, ha sido tres veces superior a las elecciones a rectorado de noviembre”, explica Roger Vime de la asamblea de Mundet de la UB. Por este motivo, por haber superado la participación de las elecciones los representantes estudiantiles en el próximo Claustro del 4 de marzo deben exigir en bloque la paralización de la aplicación de Bolonia en la universidad catalana. El colectivo estudiantil supone el 30% de los representantes claustrales. Otra votación, aunque tampoco será vinculante, se producirá el 29 de marzo en la Universidad d’Illes Balears.
Diez días antes de que se cumpla el aniversario de las cargas policiales para el desalojo de la facultad de Filosofía y Letras, Tomàs Sayes (Sindicat de’Estudiants dels Païssos Catalans) iniciaba una huelga de hambre. “El contexto actual de la lucha estudiantil contra las instituciones ha provocado que se utilicen otras vías de lucha”, explica Sayes, que hace dos reivindicaciones básicas: el final de la coacción contra el movimiento estudiantil y la apertura de un proceso real de diálogo sobre la aplicación de Bolonia.
Desde el 20 de noviembre, tras la primera gran manifestación en Catalunya, el rectorado de la UB se ha mantenido ocupado por las asambleas universitarias. Tampoco han desalojado las aulas en las universidades de Zaragoza, Alicante o Illes Balears. Unos encierros que han perdido integrantes durante los exámenes de enero y febrero y que las asambleas esperan incrementar de cara a la próxima movilización y repetir la incidencia que consiguieron antes de Navidades.



