Los comentarios de Allen tuvieron lugar tras haberse filtrado un estudio de la CIA que establece que las anteriores iniciativas de Estados Unidos en pro de armar y entrenar a organizaciones rebeldes han fracasado en su mayoría.
El Presidente Obama ordenó el estudio por primera vez en el año 2012, cuando evaluaba la posibilidad de proporcionar armamento a los rebeldes sirios que luchaban contra el régimen de Bashar al-Assad. Las conclusiones provocaron escepticismo en la Casa Blanca acerca de brindar apoyo a los rebeldes; sin embargo, Obama prosiguió con las iniciativas de entrenamiento que recientemente se han extendido a Arabia Saudí. Aunque la CIA concluyó que la mayoría de las iniciativas estadounidenses en pro de apoyar a fuerzas insurgentes fracasó en países como Cuba y Nicaragua, hubo una excepción: los rebeldes mujahedeen, que lucharon contra la Unión Soviética en Afganistán. Se trata del grupo cuyos integrantes seguirían adelante y conformarían posteriormente el núcleo central de Al Qaeda.
Fuente: Democracy Now!