Han transcurrido más de cuatro semana del asesinato a tiros del joven negro Michael Brown en la localidad estadounidense de Ferguson (Missouri) y al policía blanco que lo mató aún no lo han sometido a la justicia.
La noche de la víspera un grupo de manifestantes irrumpió en una reunión de las autoridades del condado de San Luis (adonde pertenece Ferguson), para exigir que el agente Darren Wilson sea arrestado.
Los participantes en la protesta, entre ellos los padres de Brown, pedían “justicia para todos” y expresaron que seguirán insistiendo hasta que Wilson sea procesado por el crimen por el cual, hasta ahora, solo la opinión pública lo acusa.
Según los activistas existen pruebas suficientes para que el fiscal del condado de San Luis, Bob McCulloch, ordene la detención del policía, sin la necesidad de aguardar por un fallo de un tribunal investigador, que podría demorar meses.
El pasado 9 de agosto a plena luz del día Wilson ultimó de varios balazos a Brown, de 18 años. Testigos oculares dijeron que el muchacho, quien estaba desarmado, fue baleado pese a que no ofreció resistencia y tenía las manos en alto en posición de entrega.
Fuente: Prensa Latina