Estados Unidos vivió este martes una jornada incómoda en la ONU, cuando en la Asamblea General 188 de sus 193 países miembros volvieron a demandar el fin del bloqueo impuesto a Cuba.
El rechazo universal quedó reflejado en una resolución que apela al respeto del Derecho Internacional y la Carta de la ONU, texto sobre el que se abstuvieron en la nueva votación Micronesia, Islas Marshall y Palau.
Los principios de la igualdad soberana de los estados, la no intervención ni interferencia en sus asuntos internos y la libertad de navegación y comercio -todos violados por el bloqueo norteamericano- sobresalen entre los citados en el documento para respaldar el cese del cerco.
La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, el Movimiento de Países No Alineados, el Grupo Africano, el G-77, la Caricom, la Organización de Cooperación Islámica, Angola, Argelia, Argentina, Belarús, Brasil, China, India, México, Sudáfrica, Venezuela y Vietnam estuvieron entre los bloques y estados que intervinieron ante la Asamblea.
Desde el podio se escucharon calificativos para el bloqueo de Washington como: genocidio, criminal, inhumano, ilegal, sin cabida en el siglo XXI, anacronismo y contrario al Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas.
El titular de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, precisó en su intervención ante la asamblea general que ese escenario pasa por el diálogo y la cooperación, en lugar del "egoísmo y la filosofía del despojo que llevan a la guerra, al uso de la fuerza y a las medidas económicas coercitivas que, silenciosamente, también hieren y matan".
Fuente Prensa Latina