Este jueves, a seis años de cumplirse el aniversario del asesinato de la luchadora lenca Berta Cáceres, la presidenta Xiomara Castro declaró territorio libre de minería a cielo abierto a Honduras. Entre las medidas que aplicará está la cancelación de permisos de explotación.

(Noelia Carrazana – Minca Comunicación en la Eco) Honduras – “Se declara todo el territorio hondureño libre de minería a cielo abierto (…) y se procederá a la revisión, suspensión y cancelación de las licencias ambientales, permisos y concesiones”, dijo el lunes en un comunicado la Secretaría de Energía, Recursos Naturales, Ambiente y Minas.

“Se cancelan la aprobación de permisos de explotación extractivista por ser lesivos contra el Estado de Honduras, que atentan contra los recursos naturales, la salud pública y que limitan el acceso al agua como derechos humanos”, añadió.

En Honduras existen varios activistas ambientales o personas de comunidades indígenas que se encuentran presos o judicializados por realizar protestas en contra de la minería. A partir de este anuncio se abre la posibilidad de que puedan ser revisadas sus causas y comienza un tiempo donde el ojo estará en la acción de las empresas mineras que ya tienen contratos con este país. 

A un mes de la asunción de Xiomara Castro indígenas y campesinos recuerdan ese día

A fines de enero Xiomara Castro asumió como la presidenta de Honduras en un acto central que tuvo lugar en el Estadio Nacional de Tegucigalpa, donde se dieron cita más de 40 líderes de diferentes países del mundo para asistir a la asunción de la primera mujer hondureña en asumir el cargo más importante de ese país.

Ese fue un día muy especial para las Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras, (COPINH).  La hija de la Defensora territorial y de DDHH asesinada en 2016, Berta Cáceres, quien es coordinadora del COPINH, entregó a Xiomara Castro el bastón de mando indígena lenca, que es un símbolo sagrado para las comunidades indígenas del Abya Yala.

La presidenta Xiomara – quien se define como “feminista, anti patriarcal, revolucionaria e incluyente” – celebró ese día con el pueblo hondureño, fueron invitadas organizaciones campesinas de algunos países, como  el caso de la organización campesina de Nicaragua: delegación de la Asociación de Trabajadores del Campo (ATC), quienes viajaron para esta fecha tan especial.

“Por décadas, el pueblo hondureño ha estado sometido a los intereses geopolíticos en la región, desde el enclave minero y bananero del siglo pasado hasta la entrada del neoliberalismo en la década del 90. Honduras ha sido un país sometido al vaivén de los intereses del imperio norteamericano en la región; incluyendo bases militares e injerencia en temas económicos y políticos.El golpe de Estado del 2009 contra el Presidente Zelaya fue un evento que marcó un nuevo siglo de golpes de Estados en el continente. Honduras sirvió de ensayo de lo que en adelante fueron los golpes blandos que se replicaron en Paraguay, Brasil, Ecuador, Bolivia”, indicó Mariana Toscana Mink´a Comunicación, al ser consultada por haber participado de este hecho histórico.

Mariana además indica que “en este contexto de crisis los movimientos populares hondureños han sido impactados por los intereses del capitalismo y sus formas de acumulación. Y nuestros hermanos y hermanas del campesinado hondureño han sido perseguidos, criminalizados y asesinados en la zona del Aguan, así como en otras regiones donde los sectores empresariales se han apoderado de las tierras del campesinado”. También manifestó que como organización campesina han acompañado al pueblo hondureño durante estos 12 años de dictadura post golpe participando en el Foro de lideresas campesinas e indígenas de la Vía Campesina, donde se trabajó una Agenda de Políticas y Acciones Afirmativas a favor de los derechos humanos de las mujeres rurales.

Mariana recuerda que en el acto de toma de posesión había varios integrantes de pueblos originarios de Honduras y movimientos sociales. Lo simbólico fue lo que sucedió cuando caminó el Rey de España, Felipe de Borbón, a quien le gritaron “devuelvan lo que se robaron”. Cuenta que también hubo gritos y abucheos para la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris.

Vara alta de los pueblos lencas. ¿Qué significa?

Por primera vez en la historia, líderes de la comunidad lenca, uno de los mayores de los siete pueblos originarios de Honduras, entregaron a un jefe de Estado la llamada “vara alta”, un bastón con cintas multicolores que representa la autoridad y el mando.

Los bastones en las comunidades indígenas son usados por las autoridades políticas o por los guías espirituales; son elementos muy importantes que no puede llevar cualquier persona. En el caso de la Vara Alta – que fue entregada a la presidenta de Honduras – es de la Nación Lenca. “Es un báculo de madera en el que están tallados el Sol, la Luna y una serpiente. Es un elemento importante en la cosmovisión lenca que simboliza respeto y autoridad. El Sol representa el corazón en el cielo, la Luna refleja la energía que emana la luz por las noches para las y los hijos del maíz. La serpiente representa el símbolo de poder, de armonía entre los lencas y los nahuales”, indicaron miembros de comunidades indígenas de Honduras.

“En la punta lleva una guardiana de los ríos que simboliza la resistencia de las mujeres indígenas y negras, que cuidan los bienes comunes y de la naturaleza. Además, representa a quienes velan por el respeto de los derechos de los pueblos indígenas, históricamente saqueados por su gran riqueza natural y cultural. De acuerdo con la tradición lenca, este bastón se entrega a una persona que ha ganado autoridad y que combina esa cualidad personal con el servicio a la comunidad y sabiduría quien, al recibirlo, asume un compromiso de inclusión y respeto con las comunidades”, concluyeron con la explicación.

Los pueblos originarios y negros mediante esta entrega pidieron a la mandataria que los acompañe en la defensa de territorios y bienes comunes. A días de este acto de asunción la presidenta hondureña pudo poner a prueba su promesa con estas comunidades, ya que el 10 de febrero debió intervenir para que se detenga un desalojo de un centenar de familias indígenas lencas, quienes iban a ser expulsadas por una operación policial, mediante el uso de la fuerza. 

El hecho ocurrió en una zona denominada “Tierras del Padre”, un terreno a 10 km al sur de Tegucigalpa, la policía llegó con la orden de evacuación. Según indicaban, la comunidad está ocupando tierras que pertenecen a un particular. La propiedad está siendo reclamada por un empresario que, según informes de medios locales, tiene la intención de construir 10.000 viviendas con una empresa inmobiliaria.

Tuvieron que intervenir las nuevas autoridades de la gestión de Castro donde señalaron, “no toleraremos esto, cualquier agresión o ataque a una mujer embarazada, a una ciudadana, a un niño, no la toleraremos”, aseguró Pedro Amador, asesor presidencial que tuvo que apersonarse en el lugar.

El portavoz de la comunidad Danilo Cerrato dijo que hubo conversaciones de alto nivel para posponer el desalojo, y las conversaciones tendrán lugar para conseguir un juicio justo. El grupo étnico lenca ha vivido en Mesoamérica desde tiempos precolombinos. Según la Confederación de Pueblos Indígenas de Honduras (Conpah), viven en el país 600.000 lencas

El pueblo hondureño tuvo que atravesar doce años de lucha y resistencia para iniciar una nueva etapa en este 2022, ya que Xiomara Castro es la esposa del ex presidente derrocado por el golpe de estado del 2009 Manuel Zelaya, quien en aquel momento tuvo que salir del país y refugiarse en Nicaragua.

Imágenes: Mariana Toscana y Luis Méndez