En un breve y algo sorpresivo comunicado de prensa emitido por la Secretaría de Energía, Recursos Naturales, Ambiente y Minas (MiAmbiente), se declaró «todo el territorio hondureño libre de minería a cielo abierto».

Fue una promesa de la presidenta Xiomara Castro, quien durante su discurso inaugural prometió: «No más permisos de minas abiertas o explotación de nuestros minerales, no más concesiones en la explotación de nuestros ríos, cuencas hidrográficas, nuestros parques nacionales y bosques nublados».

El breve documento señaló que se cancelan la aprobación de permisos de explotación extractivista, por ser lesivos en contra del Estado de Honduras, que atentan contra los recursos naturales, la salud pública y que limitan el acceso al agua como derecho humano.

Se incluyó que, a causa de la aprobación de disposición de moratoria minera para exploración y explotación metálica y no metálica, se procederá a la revisión, suspensión y cancelación de licencias ambientales, permisos y concesiones.

Mientras que las áreas naturales de alto valor ecológico serán intervenidas de forma inmediata, asegurando su conservación y beneficios comunes para el pueblo. Todo esto en consonancia a los principios de justicia climática, respeto y protección a los recursos naturales.

El número de concesiones mineras en Honduras asciende a al menos 372. Estas se encuentran ubicadas en los departamentos de Atlántida, Colón, Comayagua, Copán, Cortés, Choluteca, El Paraíso, Francisco Morazán, Gracias a Dios, La Paz, Lempira, Ocotepeque, Olancho, Santa Bárbara, Valle y Yoro. Lo que significa que de los 18 departamentos que conforman Honduras, 16 cuentan con concesiones mineras. En 2018 eran un total de 302 concesiones mineras.

Fuente: Criterio