Al rendir su informe final sobre la situación de desaparición de personas en México, el Comité de Desaparición Forzada (CDF) de las Naciones Unidas alertó que “la delincuencia organizada en México se ha convertido en un perpetrador central de desapariciones en México, con diversos grados de participación, aquiescencia u omisiones de servidores públicos”.

Subrayó que “los Estados son responsables de las desapariciones forzadas cometidas por los servidores públicos, pero también pueden ser responsables de las desapariciones cometidas por organizaciones criminales”.

Durante la presentación del informe sobre la visita oficial realizada por el CDF en noviembre a México, Carmen Rosa Villa, quien fue la jefa de la misión, emplazó a México a poner fin a la impunidad tan elevada, porque “opera como factor de revictimización y socava el impacto de cualquier iniciativa de prevenir la comisión de este delito”.

Villa enfatizó que una preocupación central del Comité es el papel de las fuerzas armadas en la seguridad en México: “al comité le preocupa el enfoque militarizado adoptado por el Estado para combatir a la delincuencia, por es un enfoque insuficiente e inadecuado para la preservación de los derechos humanos”. Alertó que recientes reformas legales en la materia han enfatizado en esta visión militarizada de la seguridad pública.

Destacó que la Comisión Nacional de Derechos Humanos emitió 162 recomendaciones dirigidas a las secretarías de Defensa Nacional y Marina por presuntas violaciones a las garantías de las personas de las cuales 15 están relacionadas con desapariciones forzadas. Por ello, el Comité pidió a México adoptar un enfoque preventivo para desalentar la desaparición forzada en México.

“Es fundamental que el estado ponga especial atención en estructurar una Guardia Nacional Civil, que “permita de acuerdo a información de la CNDH ir superando la actuación o violaciones de derechos humanos cometidas por fuerzas armadas “, dijo la Jefa de la Misión.

Fuente: La Jornada