Todas las encuestas que realizan empresas privadas, partidos políticos y la misma embajada norteamericana, aseguran que las elecciones del próximo domingo las ganará el candidato del Movimiento al Socialismo (MAS) y actual Presidente, Evo Morales Ayma.
(Alex Contreras Baspineiro – ALAI) Bolivia – Morales Ayma, en el cierre de campaña del MAS, en Sucre, declaró: “Me acusan de totalitario y dictador los pichones de la dictadura. El MAS es el único partido que ganó con más del 50 por ciento de votos y sin embargo me llevaron al referéndum revocatorio; pero en vez de revocarme me ratificaron y quienes quisieron revocarme fueron revocados. Es una vergüenza que ahora los revocados sean candidatos”.
El actual Vicepresidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Álvaro García Linera, en una entrevista televisiva aseguró que si el pueblo boliviano gana en las próximas elecciones, Morales Ayma y su persona ya no participarán de la consulta electoral del 2015.
La mayoría de las encuestas afirman que el MAS, a diferencia de los partidos opositores, tendrá representantes legisladores en los nueve departamentos de Bolivia.
El MAS ganaría de manera contundente en seis departamentos: La Paz, Oruro, Potosí, Cochabamba, Chuquisaca y Tarija y se disputa la hegemonía con el PPB en Pando, Santa Cruz y Beni, departamentos opositores considerados como parte de la “media luna”.
Precisamente en estos departamentos -sobretodo en Santa Cruz- el MAS hizo alianzas con sectores antes opositores pertenecientes a la Unión Juvenil Cruceñista, barras bravas del Blooming y Oriente Petrolero e incluso con hombres de seguridad del actual prefecto Rubén Costas.
La delegada de autonomías en Santa Cruz, Helena Argirakis, cuestionó la alianza política que cristalizó el MAS con ex miembros de la Unión Juvenil Cruceñista, grupo de choque de los cívicos cruceños, responsables de varios hechos de violencia.
“No se puede olvidar el pasado nefasto que protagonizaron esos grupos de choque, cuando perseguían campesinos para golpearlos y no simplemente para insultarlos verbalmente sino también para tomar instituciones públicas”, afirmó.
Militantes del MAS en Santa Cruz y en otras regiones del país se identifican como defensores del proceso de cambio pero no comparten ese tipo de alianzas. El mismo prefecto cruceño, Rubén Costas, dijo que alguna gente que “traicionó la autonomía” se encuentra en el lugar donde debe estar.
A diferencia de años anteriores, la actual campaña electoral se caracteriza por el transfugio político, la pobreza de propuestas, la escasez de debates y la carencia de estrategias.
400 mil observados
En las Cortes Departamentales Electoral existe una gran afluencia de personas que tienen la intención de solucionar sus problemas para quedar plenamente habilitadas.
"Yo creo que el Órgano Electoral quiere tratar de servir lamentablemente a la derecha que no quería las elecciones. Recuerden ustedes que no querían elecciones y no querían que se apruebe una ley transitoria electoral. Ahora la derecha qué dice, tampoco quiere ir a las elecciones. Tenía miedo al padrón viejo, también tiene miedo al padrón nuevo y sospechosamente el órgano electoral trata de crear conflicto observando a más de 400 mil bolivianos y siento que con este conflicto quieren desembocar a una suspensión de las elecciones generales”, observó el Jefe de Estado.
Ante la disposición del Órgano Electoral Plurinacional, sectores de la oposición señalaron que “se prepara un gran fraude” y, por tanto, las elecciones deberían postergarse, mientras que el oficialismo se inclina para que los observados sufraguen sin problemas.
Propuestas para el futuro
A diferencia de los partidos de la oposición que están cada vez más fragmentados, no tienen programa, no presentaron propuestas, ni tienen una visión de país, el MAS ha presentado ante el pueblo boliviano un programa que pretende profundizar el proceso de cambio.
Los 11 pilares para el próximo gobierno los podemos resumir en la consolidación democrática del país, que se logrará mediante la despolitización de la justicia con la elección de jueces y magistrados; la igualdad de oportunidades tanto políticas como económicas, para que todos los bolivianos puedan acceder con equidad a cargos de poder o a créditos; el proceso autonómico en el que se puedan garantizar los cuatro niveles de descentralización (departamental, regional, municipal e indígena); la industrialización de los recursos naturales sobre la base de cinco áreas específicas: hidrocarburos, energía eléctrica, litio, minerales y acero y la “Bolivia satelital” para mejorar las comunicaciones.



