Hubo condenas para los imputados y la Municipalidad de Ushuaia deberá reparar económicamente a Alika por todos los daños que le ocasionó ser explotada sexualmente durante tantos años en esa ciudad. El tribunal oral del fallo anunció que dará a conocer los fundamentos del fallo el próximo 7 de diciembre.

(Rodrigo López- La Izquierda Diario) Ushuaia – En la tarde del miércoles concluyó otra de las etapas del juicio que lleva adelante Alika Kinan, fue con la lectura de la sentencia del Tribunal hacia los imputados. Los tres acusados fueron declarados culpables. El Tribunal dispuso 7 años de prisión para Pedro Montoya, dueño del “Sheik” y 3 años de prisión para Ivana Claudia y Lucy Campos Alberca, pareja de Montoya y encargada del local respectivamente. La Municipalidad de Ushuaia tendrá que reparar económicamente a Alika con una suma de 780 mil pesos, en concepto de daños y perjuicios más haber “facilitado” la situación y el funcionamiento del Sheik. Se espera que los fundamentos sean leídos la semana que viene.

Durante la mañana del miércoles, dos de los acusados se declararon inocentes de los delitos por los que se encuentran imputados. Montoya sostuvo que siempre consideró que “estaba haciendo un trabajo lícito”, mientras que García sostuvo “creer en la justicia divina, que es la única que va a juzgar su conciencia”.

A pesar de que tanto la Fiscalía, en representación de todas las víctimas, como la querella de Alika habían solicitado penas mayores y una reparación de más de 2 millones de pesos por la demanda civil contra los tres proxenetas y la Municipalidad de Ushuaia, se trata de una condena que sienta un importante precedente para futuras causas. En declaraciones a los medios Alika expresó que esperaba una sentencia más severa. No obstante, remarcó la importancia de lo conseguido y también la del juicio como un ejemplo para el resto de las mujeres víctimas de trata.

Por primera vez, una víctima se convierte en querellante y al mismo tiempo la Justicia tiene que reconocer como responsable al Estado, en este caso la municipal de Ushuaia. Dando lugar a la acusación que realizó Alika sobre la complicidad estatal en el funcionamiento de Sheik, ya que este se encontraba habilitado como “whiskería” al igual que tantos otros “bares”. El Estado se ve obligado a pagar una reparación económica, lo que sienta un antecedente para otros casos de víctimas de trata.

El movimiento de mujeres viene denunciando hace años que las redes de trata sin complicidad del Estado no funcionan. El fallo tiene que reconocer, a pesar de que el monto de la reparación no es el que solicitó la querella, que la Municipalidad de Ushuaia actuó como cómplice de este gran negocio que se asienta en esa ciudad. La organización y la militancia que acompañó este caso, conocido nacionalmente, jugaron un rol fundamental para este resultado.

“Si yo pude, todas pueden” (El diario del fin del mundo)

Alika Kinán, vestida de remera blanca y cabello recogido, se abrazó con varios de los integrantes de organizaciones sindicales y feministas que acudieron en su apoyo, y se emocionó al dialogar con la prensa y al asegurar que “ahora vamos por más condenas contra los proxenetas de todo el país”.

Envió un mensaje de esperanza a quienes aún permanecen en condiciones de esclavitud y de explotación sexual: “todas pueden. Incluso las que hoy no se reconocen como víctimas, y las que me estigmatizaron. Si yo pude, todas pueden”, aseveró.

“Este es un caso. Ahora vamos por más condenas contra los proxenetas de todo el país. Yo puse el cuerpo. Mucha gente también. No me repara a mí. No repara a mi familia. Pero sirve para continuar por el rescate de otras mujeres que están en esta misma situación”, afirmó quien ahora preside el “Instituto Sapa Kippa”.

Kinán puntualizó que pese al fallo condenatorio, “no está de acuerdo” con los montos de las condenas, que “debieron ser mayores”, señaló.

“Esperaba penas más duras. Siete años es poco para quienes han arruinado la vida de muchas mujeres de todo el país. Además, yo esperaba que fueran presos de inmediato. Y la condena civil también tendría que haber sido superior”, indicó la querellante contra sus tratantes.

Alika también consideró que en el juicio existió “mucha hipocresía” porque “todos sabían lo que pasaba y dijeron no conocerlo”.

“Autoridades, vecinos, todos conocían donde estábamos y que apenas salíamos al supermercado o a caminar un rato para que se nos pasara la resaca. El municipio creó un terreno fértil para estas actividades, como también lo creó la provincia. Y no me refiero a las gestiones actuales, ni a las anteriores. No se trata de apuntar contra alguien. Aquí hace falta un replanteo social sobre qué hizo cada uno para que esto pudiera suceder”, reflexionó la mujer.

En ese sentido, pidió que muchas provincias “revisen” las habilitaciones de locales nocturnos, o la exigencia de libretas sanitarias que implican “exudados vaginales y análisis de HIV” pero que “nadie relaciona con la explotación sexual.

“Yo no pido un juicio a la sociedad. Le estoy pidiendo ayuda, para que juntos empecemos a tirar de la manta de la trata. Tierra del Fuego fue un foco de prostitución, de trata y de tráfico de mujeres. Pero claro que no es el único. Muchas mujeres siguen siendo manejadas como carne vacuna. Esa es la tarea que nos queda”, enfatizó Kinán.

“El fallo abre otras puertas”
El caso reunió en Ushuaia al titular de la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex) Marcelo Colombo, quien junto al fiscal general del distrito, Adrián García Lois, habían solicitado condenas de entre 5 y 12 años de cárcel para los acusados.

En tanto, la querella estuvo representada por abogados del “Programa de Asesoramiento y Patrocinio para Víctimas del Delito de Trata de Personas”, que depende de la Defensoría General de la Nación.

Una de las letradas de ese organismo, Marcela Rodríguez, dijo que la sentencia es “una forma justa de encarar la violación de derechos humanos que sufrieron las mujeres en el local Sheik y en el sistema prostibulario fueguino”.

La abogada reconoció que las condenas “fueron menores que en otros casos “, aunque calificó como “un avance” al reconocimiento de las responsabilidades del municipio y la reparación a través de la acción civil “más allá del monto estipulado”.

“Se le dio un valor a cuales fueron los daños y perjuicios sufridos por las mujeres, admitiendo que el Estado ha facilitado y permitido la trata, y por lo tanto debe reparar los daños que ha contribuido a ocasionar”, señaló Rodríguez.

También indicó que el juicio “abre otras puertas a las víctimas” y destacó la valentía de quienes declararon, porque “escuchar las voces de las sobrevivientes fue fundamental para que haya sentencia”, consideró.

El tribunal oral del fallo anunció que dará a conocer los fundamentos el próximo 7 de diciembre.

Las abogadas que representan a Alika esperarán la publicación de los fundamentos para decidir si apelan o no el veredicto.

Mientras se leía la sentencia, en las puertas de los tribunales se concentraron organizaciones de mujeres, sociales y políticas con las que Alika se reunió entre abrazos y palabras de aliento. Este juicio reafirma la fuerza de las mujeres en la lucha por sus derechos y pone en evidencia la reiterada denuncia, que el movimiento de mujeres sostiene hace años, sobre la complicidad del Estado, los gobiernos y la Policía en uno de los negocios capitalistas más rentables del mundo: la trata de personas.

Foto: Micaela Cantero #AlikaNoEstabaSola