El martes 22 de noviembre se realizó en la sala VI del Tribunal de Casación Penal una audiencia para la revisión de la condena a reclusión perpetua, dictada por el Tribunal Oral N°1 de Quilmes en 2014, contra Reina Maraz Bejarano, una mujer quechua parlante enjuiciada por la muerte de su marido.
Reina Maraz es oriunda de la localidad rural boliviana de Avichuca, pertenece al Pueblo Kichwua y solo se comunica a través del idioma quechua.
En 2010, a meses de llegar a la Argentina, fue detenida acusada de la muerte de su marido Limber Santos. Durante casi un año estuvo retenida en una comisaria sin que nadie le explique los motivos. Luego fue trasladada a la Unidad 22 de La Plata, donde encadenada parió a su hija.
A partir de una visita de monitoreo del Programa de Inspecciones de la Comisión Provincial por la Memoria en diciembre de 2011, Maraz pudo relatar gracias a la ayuda de una intérprete por primera vez su historia y conocer finalmente de qué estaba acusada. Así pudo contar que había llegado a Buenos Aires amenazada por su esposo. Tras varios días sin que apareciera su marido, fue hacer la denuncia policial, pero a los dos días la propia policía fue a buscarla y en castellano le dijeron que debía ir a dar testimonio. Ella, sin entender el idioma, asintió con la cabeza como un inicio de comunicación, gesto que fue tomado como una confesión. Así fue detenida y acusada de haber cometido el asesinato de su marido, quien apareció muerto en un horno de ladrillos.
El juicio en su contra se realizó en 2014.Las juezas Silvia Etchemendi, Marcela Vissio y Florencia Gutiérrez del TOC N°1 de Quilmes la condenaron a prisión perpetua desconociendo la condición quecha parlante de Reina, el contexto de violencia de género en el que vivía, y su condición humilde que le impidió afrontar los gastos de una defensa.
En su intervención de la audiencia de Casación del pasado martes, el defensor oficial de Reina Maraz destacó la insuficiencia probatoria en la condena, solicitó además que el tribunal revise y rechace los agravantes que influyeron en la pena de Maraz.
Si bien rechazó los planteos principales del defensor, el fiscal de Casación Fernando Galán requirió la pena por homicidio simple aplicando la escala mínima 8 años, sin agravantes y considerando como positivo la falta de antecedentes y la conducta ejemplar durante estos años de Maraz.
La sentencia de Casación llegaría antes de finalizar el año y, tanto en la hipótesis de la absolución planteada por la Defensa como en el caso de que sea aceptada la figura de homicidio simple en vez de homicidio doblemente agravado que postuló el Fiscal, Reina podría recuperar la libertad por los 5 años que lleva detenida.
En este sentido, al finalizar la audiencia, la Sala VI del Tribunal de Casación, integrada por los magistrados Carlos Ángel Natiello, Mario Eduardo Kohan y Ricardo Maidana, se comprometió a resolver el caso en lo que resta del año. Además, al día siguiente, los jueces remitieron copias del acta de la audiencia al Tribunal Oral en lo Criminal 1 de Quilmes y el pedido del defensor para que le sea otorgada a Reina Maraz la libertad condicional.
Fuente: Agencia Andar




