La Multisectorial por Justicia por Franco Casco y los abogados querellantes informaron que se realizará una nueva autopsia del cuerpo del joven detenido y asesinado en Rosario en octubre pasado.

La medida fue aprobada por el Juez Vera Barros ya que se confirmó la hipótesis que tenía la querella de que Franco fue detenido el día 6 de octubre y no el 7 cómo declaró personal de la Comisaría 7ma. Además, existen elementos en la causa que señalan que se trató de una muerte violenta, algo no constatado en las dos autopsias realizadas previamente a que la causa pasara al fuero nacional.
Franco Ezequiel Casco, de 21 años, viajó de Florencio Varela a Rosario a visitar familiares. El 6 de octubre de 2014 debía volver en tren a su ciudad, pero por varios días no se supo nada de él. Su cuerpo apareció en la boya 4-18 en medio del Río Paraná cuando habían pasado 23 días de su desaparición. El cuerpo estaba en avanzado estado de descomposición.
“Desde hace nueve meses las organizaciones sociales y partidos que conformamos esta Multisectorial venimos exigiendo justicia por la desaparición y asesinato de Franco. Su cuerpo sin vida flotando en las aguas del río Paraná, en la zona centro de nuestra ciudad, puso de manifiesto los aberrantes alcances de la impunidad cedida por el poder político local a las fuerzas de seguridad. Aquella tarde, en la que conocimos la espantosa y dolorosa noticia, estábamos marchando y reclamando su aparición con vida frente a la comisaría 7ma, cuyos integrantes son los responsables directos de la privación ilegítima de la libertad, las torturas, la desaparición y su homicidio”, afirmaron desde la Multisectorial a través de un comunicado.
En diciembre de 2014, la causa pasó al fuero federal bajo la carátula “desaparición forzada de persona”.
Los abogados querellantes advirtieron además que están dadas las condiciones para llamar a indagatoria al personal policial de la Comisaría 7ma. “No estamos en condiciones de afirmar cuánto personal policial será llamado porque tenemos que establecer el grado de participación de cada uno de ellos. Tenemos identificados autores materiales, es decir personas que estuvieron en contacto con Franco Casco y entonces no pueden deslindarse de responsabilidad. Insisto en que a cualquier personal policial que haya estado en la comisaría durante la detención de Franco, alguna responsabilidad le va a caber”, señaló Santiago Bereciartúa, uno de los letrados.
“Los asesinatos de pibes y pibas pobres ocupan transitoriamente espacios en los medios de comunicación. Los familiares y vecinos, sin embargo, transitan durante años, con el dolor a cuestas, los juzgados, las fiscalías, las oficinas de los abogados, intentando hacer oír su reclamo frente a una burocracia entrenada para expulsarlos. Lamentablemente sabemos que son ínfimos, excepcionales, los casos que logran sentencias”, agregaron desde la Multisectorial.