El preso político Freddy Fuentevilla Saa, quien está encarcelado desde hace un año y un mes luego de haber solicitado refugio político, denuncia acoso y hostigamiento policial bajo la escusa de tomar  “medidas de seguridad”.

El martes 28 de abril a las 5:30 AM ingresó al pabellón nro. 2 de la unidad 11 de detención de Neuquén, el Grupo Especial Antimotines y Requisa bajo el pretexto de una sospecha de fuga.
Sin embargo lo que hicieron fue trasladar a  otro detenido, Marcelo, a la unidad nro. 21 de Cutral-Co y a Fuentevilla al pabellón de culto evangélico en la unidad 11.
Según Fuentevilla “El argumento esgrimido por la policía provincial de Neuquén que es la que administra esta unidad policial (por decir lo menos), es básico y obviamente carente de todo tipo de pruebas, esto porque es falso”.
Además, Freddy relata que “Hoy Marcelo, en la unidad nº 21 de Cutral-Co se encuentra aislado e incomunicado las 24 hrs., su actual condición allá es porque la policía lo califica de preso rebelde, calificación hoy sin fundamento, sin causa alguna. A mí se me impone vivir en un pabellón de culto evangélico, medida aparte de todo lo anterior, inconstitucional”. Esta medida dificulta la defensa, ya que obstaculiza la terea de los abogados.
Los dos hombres fueron hechos prisioneros siendo solicitantes de refugio político. Primero el Gobierno argentino pidió la expulsión de ambos del país y luego, en tiempo record, les dictaron 6 meses de prisión acusándolos de haber  visitado el país para ingresar explosivos. Fuentevilla aclara que es “absolutamente falso y así quedó establecido por la justicia federal, maniobra que apuntaba a  predisponer aun más al Estado argentino a nuestro pronto envío a Chile e influir sobre el poder judicial en nuestra causa, además de continuar criminalizando a los que luchan y satanizándonos frente a la sociedad”