“Hoy duele la memoria. Hoy despedimos a una Madre, pero abrazamos para siempre su legado. Taty Almeida transformó el dolor más profundo —la desaparición de su amado Alejandro— en una lucha colectiva, en un grito inmenso de amor, en un camino que iluminó generaciones”, así comienzan el comunicado con el que la Red Nacional de H.I.J.O.S. despide a Taty Almeida, madre de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, que falleció el domingo 14 de junio.

“Alejandro, trabajador de Télam y militante comprometido con su tiempo, vive también en cada una de las luchas que su mamá abrazó. Por eso Taty estuvo siempre del lado de los trabajadores y trabajadoras, acompañando, poniendo el cuerpo y la voz cuando intentaron silenciar historias y arrebatar derechos. Porque así fue ella: una Madre que salió a buscar a su hijo y terminó abrazando las causas justas de todo un pueblo. Con su pañuelo blanco, su ternura y su fuerza inclaudicable nos enseñó que la memoria se construye todos los días, que la verdad se defiende y que la justicia se pelea hasta el último aliento”, continúan desde H.I.J.O.S.

“Nos enseñó que la militancia es amor, que buscar a un hijo es buscar a todos, y que los 30.000 viven en cada bandera que levantamos. Las Madres nunca se van.
Quedan en cada ronda, en cada plaza, en cada pibe y piba que toma la posta.
Gracias Taty por abrazarnos, por marcarnos el camino, por demostrarnos que la lucha más grande puede nacer del amor más inmenso.
Hoy Alejandro y los 30.000 te reciben con un abrazo eterno.
Nosotros y nosotras seguimos acá, como nos enseñaste. Hasta siempre, querida Taty”, finalizan.

Desde la Asociación de Sobrevivientes, Familiares y Compañeros de Campo de Mayo, a través de su presidenta Iris Avellaneda, también se despidieron de Taty: “Una de las tantas Madres de Línea Fundadora. Taty su espíritu de lucha siempre estará junto a las Madres de Plaza de Mayo. Cuando nos enteramos de su fallecimiento se nos estrujó el corazón. Madre Querida. Madre Eterna. Supiste darnos la felicidad de luchar. Junto a tu pañuelo blanco identificando sus lucha reclamando…. jueves a jueves la ronda en Plaza de Mayo siempre pidiendo el esclarecimiento… pidiendo por sus hijos que el Terrorismo de Estado se lo quitaron haciéndolo desaparecer. Pero ellas siempre firmes peleando para ser escuchadas. Por eso Taty querida tu lucha siempre estará en nuestros corazones. Tu lucha nos a calado hondo en nuestra vida Querida Taty, te recordaremos siempre! HLVS”

Abuelas de Plaza de Mayo sumó sus palabras a Taty: “Una mujer maravillosa y excepcional, que ha fallecido, a días de cumplir sus 96 años, tras casi medio siglo de una lucha incansable por la Memoria, la Verdad y la Justicia.

‘Así como yo estoy feliz de haber parido a mis tres hijos, Alejandro me parió’, dijo alguna vez, en referencia a su hijo Alejandro Almeida, militante secuestrado a los 20 años y todavía hoy desaparecido. Taty se integró a las Madres de Plaza de Mayo y nunca más las dejó.

Compromiso, compañerismo, ocuparse del otro, como lo hicieron los 30 mil, su hijo entre ellos, fortaleza, coraje, su risa y su mirada chispeante, su voz infaltable en cada acto, todo eso era Taty. A cualquiera que la escuchara, en los más diversos ámbitos, porque dedicó la mitad de su vida a brindar testimonio, le decía: ‘No olvidar’.

No olvidar a nuestros hijos e hijas desaparecidos, exigir justicia, sin odio ni rencor, dar el ejemplo, no bajar los brazos. Y en cada charla repetía: ‘Sigan luchando por lo que crean que es justo, y cuando estén caídos, o cansados, repitan y digan bien fuerte: ‘Si las Madres pudieron, ¿por qué no nosotros?’’.

Tantas marchas, tantos momentos compartidos, amargos y dulces, tanta lucha que no cabe en un puñado de palabras, esa presencia que imponía Taty en donde fuera, esa firmeza sin perder la ternura, ese corazón que la llevó a abrazar la vida hasta el final y la convirtió en una figura central e indiscutida del movimiento de derechos humanos.

Abrazamos a su familia, amigas y amigos, y a las miles y miles de personas que se sentirán conmovidas por su partida. Se ha ido una mujer formidable, irremplazable, una amiga, una hermana, a cuya ausencia tendremos que sobreponernos, tal cual ella hubiera deseado, que la lucha continuara.

Taty querida, donde estés, con tu hijo Alejandro, descansando al fin en paz, queremos decirte que acá las locas seguimos de pie, y somos millones, ¡no nos han vencido!”

Compartimos además la despedida del organismo que Taty integró: Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, y una crónica de lo que fue el velatorio, realizado en FOETRA.

Con un dolor muy profundo, nos toca compartir la noticia más triste: hoy partió nuestra querida Taty Almeida, presidenta de Madres de Plaza de Mayo – Línea Fundadora.

Las palabras no alcanzan, se nos quedan cortas, se nos hace un nudo en la garganta. Tan inmensa que no hay manera de contarlo.

Gracias por enseñarnos que amar es resistir, que la única lucha que se pierde es la que se abandona y que no existe fuerza más grande que la del amor.

Gracias por tu compromiso, por tu militancia, por tu ternura y por cada palabra que siempre será un refugio y un abrazo.

Gracias también por esa capacidad tan tuya de hacer más livianos los momentos difíciles sin perder nunca la profundidad de tus convicciones. Nos enseñaste que la lucha también puede abrazarse con alegría.

Tuviste además la enorme sabiduría y capacidad de caminar junto a los más jóvenes, acompañando y escuchando siempre.

Con una generosidad inmensa abriste caminos, supiste construir puentes, sembrar compromiso y hacernos parte de una causa colectiva mucho más grande que uno mismo.

Prometemos cuidar tu memoria y la de Alejandro, llevando tu legado a cada rincón. Y cada vez que alcemos la voz por los 30.000, también te haremos presente.

Nos queda la responsabilidad de seguir contando la historia para que nunca vuelva a repetirse; de seguir gritando bien fuerte que “Nunca Más”; de defender la memoria, la verdad y la justicia como vos nos enseñaste.

Te recordaremos en cada “Presentes, ahora y siempre”, en cada pañuelo, en cada ronda, en cada abrazo y en cada caricia.

Gracias, Taty. Tu ejemplo, tu lucha y tu amor se quedan entre nosotros.

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Este lunes 15 de junio, desde las 14:00 hs, una enorme cantidad de personas se reunió en la sede del sindicato de telecomunicaciones FOETRA para asistir al velatorio de Taty Almeida, presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora y luchadora incansable por la Memoria, la Verdad y la Justicia.

Taty Almeida falleció a los 95 años el domingo 14 de junio por la tarde. Hasta último momento siguió luchando por la memoria, la verdad y la justicia en la Argentina. La desaparición de su hijo, Alejandro Almeida, en 1975, fue un antes y un después en su vida. Como ella misma supo decir, a partir de ese momento nació en ella una conciencia política y social que la llevó a transformar ese profundo dolor en una lucha colectiva. Su legado, profundamente ligado a la transmisión de esa lucha a las nuevas generaciones, se resume en una de sus frases más recordadas: “Si las Madres pudieron, ¿por qué no nosotros?”.

Desde el mediodía, familiares, amigos, compañeros, referentes de organizaciones sociales, de derechos humanos, políticas y culturales, y una multitud de personas se acercaron para despedirla y honrar su memoria. En una jornada profundamente conmovedora, el pueblo se hizo presente para despedir a quien supo ser, para muchos y muchas, una madre colectiva.

El acto tuvo un momento inicial muy íntimo conducido por su hija, Fabiana Almeida y sus familiares, quienes en un emotivo homenaje compartieron un repertorio de las canciones favoritas de Taty. “Tuvimos la suerte de haberla disfrutado tanto a nuestra vieja querida, porque ella era llena de vida” dijo Fabiana entre muchas otras palabras conmovedoras llenas de amor.

A lo largo de la jornada, miles de personas pasaron por FOETRA llevando flores, pañuelos bordados, recuerdos, fotos, consignas, frases de afecto, dibujos, aplausos y lágrimas, mientras resonaban de manera intermitente los cantos: “Madres de la Plaza, el pueblo las abraza”, “Taty Almeida, presente, ahora y siempre” y “Hasta la victoria siempre”.

Entre quienes se acercaron a despedirla, estuvieron peresentes el gobernador bonaerense Axel Kicillof, el jurista Raúl Zaffaroni, la nieta restituida y militante Victoria Montenegro, el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, el militante y presidente de “Flores Solidario” Marcelo D’Ambrosio, Pablo y Fabian Grillo, y Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo y amiga cercana de Taty. También participaron referentes históricos del movimiento de derechos humanos como Clara Wainstein, Carmen Lareu, María Adela Antokoletz y Buscarita Roa, entre muchos otros y otras personalidades emblemáticas del campo social, político y cultural.

Estela de Carlotto la recordó con palabras cargadas de afecto: “quienes hacen de su vida una vocación por el otro no se van nunca, van a estar siempre”, afirmó, y destacó la importancia de continuar trabajando por la memoria, la verdad y la justicia, confiando en las nuevas generaciones para seguir construyendo un país más justo e igualitario.

En la misma línea, Pérez Esquivel expresó: “Estamos aquí para hacer memoria, para recordar a una compañera que partió, pero no se fue, porque está presente”.

Durante la jornada también hubo música en vivo. Participaron artistas como Víctor Heredia, quien interpretó “Todavía cantamos”, el Chango Spasiuk, integrantes de la Orquesta Delio Valdez, la banda de percusión La Chilinga, David Tagger cantó “ La colina de la vida “ en representación de León Gieco, la Tecnicatura de Música Popular de Madres, entre otros músicos, artistas y agrupaciones que acompañaron la despedida de Taty con su arte.

También habló Paula Maroni, directora de la Casa de las Madres y nieta de Enriqueta Maroni, fundadora histórica de Madres: “Ese legado tiene que estar en cada uno de nosotros y nosotras. Debemos sacarlo de adentro para replicarlo, para contarles a las nuevas generaciones quiénes son las Madres y quién fue Taty. No podemos permitirnos bajar los brazos. No sabemos exactamente hacia dónde vamos, pero sí sabemos que es para adelante. Tenemos que seguir más que nunca y tenemos una enorme responsabilidad junto a nuestros compañeros y compañeras de Madres: hacer lo que ellas querían, trabajar con las nuevas generaciones”.

Axel Kicillof, que también brindó unas palabras para Taty, remarcó que hasta último momento: “Taty no pedía nada. Es más, nos daba fuerzas a nosotros”.

Las intervenciones de compañeros y compañeras hicieron hincapié en la responsabilidad de sostener el legado de las Madres y de transmitirlo a las futuras generaciones. Se habló de la necesidad de “contagiar la memoria”, de no bajar los brazos y de seguir organizándose, informándose y acompañándose colectivamente. También se destacó el desafío de transmitir esa historia a las nuevas generaciones, para que la lucha continúe viva.

La despedida de Taty Almeida fue una jornada histórica atravesada por la tristeza, pero también por el cariño, la ternura y la convicción. Un adiós colectivo que deja un vacío, pero también una responsabilidad: la de seguir construyendo un futuro mejor con memoria, verdad y justicia.

Taty Almeida, presente ahora y siempre.

Gracias por tu lucha implacable y tu amor infinito.