Los distintos frentes que agrupan a lxs docentes universitarios votaron en asambleas medidas de fuerza en el inicio del ciclo lectivo 2026. Desde la Conadu Histórica llevarán adelante un paro nacional desde la semana del 16 de marzo, mientras que docentes de la Universidad de Buenos Aires anunciaron un cese de actividades por tiempo indeterminado. En tanto, la Sala III de la Cámara Contencioso Administrativo Federal rechazó los recursos extraordinarios presentados por el gobierno nacional para evitar el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
El Congreso Extraordinario de CONADU Histórica se declaró en estado de sesión permanente y resolvió intensificar el plan de lucha frente al brutal ajuste que sufre el sector por parte del gobierno de Javier Milei. Explican que los salarios docentes perdieron más del 50% de su poder adquisitivo, que más de 10 mil docentes renunciaron porque los salarios cayeron por debajo de la línea de pobreza, y que se deterioran las cátedras, las condiciones de trabajo y las obras sociales universitarias.
Es por esto que exigen salario digno, presupuesto universitario y aplicación inmediata de la Ley de Financiamiento Universitario 27.791.
En este marco resolvieron un paro nacional desde la semana del 16 de marzo, acciones de lucha durante la semana del 24 de marzo, a 50 años del Golpe de Estado en Argentina de 1976, y un nuevo paro desde la semana del 30 de marzo.
Además, se decidió impulsar una nueva Marcha Nacional en defensa de la universidad pública, junto a toda la comunidad universitaria y la sociedad.
En tanto, los docentes de la Universidad de Buenos Aires resolvieron iniciar un paro el 16 de marzo, pero por tiempo indeterminado hasta que se cumpla la Ley de Financiamiento Universitario que ordena un 51% de aumento salarial. El gremio que los agrupa, la Asociación Gremial Docente (AGD-UBA), rechazó la propuesta enviada por el Gobierno de otorgar un aumnto de 12,3% a pagar en tres cuotas hasta octubre de 2026.
El plan de lucha contempla paros, movilizaciones regionales y federales, clases abiertas y distintas acciones dentro de las facultades y colegios preuniversitarios de la UBA, además de cortes y permanencias en establecimientos educativos como parte de la protesta.
En tanto, la Sala III de la Cámara Contencioso Administrativo Federal rechazó los recursos extraordinarios presentados por el gobierno nacional para evitar el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
Respecto al imcumplimiento por parte del gobierno de esta ley, desde la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA emitieron un comunicado, firmado por el decano Guillermo Durán y la vicedecana Valeria Levi, en el que dan cuenta de las consecuencias de este accionar.
A cuatro meses desde la promulgación de la ley 27.795 de Financiamiento de la Educación Universitaria afirman que se trata de “una ley imprescindible para garantizar el derecho a la educación universitaria en Argentina, el cual hoy está en grave riesgo”.
Denuncian que “el presidente de la Nación no se atiene a derecho y busca reformarla con un proyecto alternativo que propone aumentos nominales salariales y de los gastos de funcionamiento muy por debajo de la inflación acumulada y de lo que propone la ley 27.795”: “En este contexto, no sólo está en juego la Educación Universitaria, sino que se debilita la Democracia”, agregan.
“Desde diciembre de 2023, los salarios del personal docente y nodocente de las Universidades nacionales perdieron un tercio de su poder adquisitivo. Esta situación afecta particularmente a nuestra Facultad porque la mayoría de su personal tiene cargos de dedicación exclusiva, y en consecuencia ha traído aparejada tanto la aparición del pluriempleo en docentes y nodocentes como la búsqueda de otros horizontes laborales en universidades privadas, en la industria o en el exterior. A enero de 2026, un Profesor Adjunto dedicación exclusiva con 15 años de antigüedad y título de doctorado percibe en mano un salario de $1.640.233 por trabajar 40 horas semanales, es decir $9319 por hora (considerando 22 días hábiles). Un Ayudante de Primera dedicación exclusiva con 5 años de antigüedad y sin título de doctor percibe en mano un salario de $938.271 por trabajar también 40 horas semanales, es decir $5331 por hora. Un nodocente categoría 5 con 10 años de antigüedad y título secundario gana $1.184.876 por trabajar 35 horas semanales, es decir $7694 por hora. Los montos de los salarios son absurdamente bajos y se traducen inexorablemente en reclamos legítimos, enojo y angustia que permean en los trabajadores y trabajadoras y en sus familias”, detallan Durán y Levi.
“En nuestra Facultad se enseña ciencia porque se produce conocimiento científico, garantizando así la calidad educativa – continúan –. La desfinanciación del sistema de CyT impide adquirir equipamiento e insumos y mantener la infraestructura. Muchos de nuestros docentes son también investigadores o becarios de CONICET y han sufrido una reducción del 40% en sus salarios y estipendios desde diciembre de 2023. La virtual suspensión del financiamiento a proyectos científicos agrava este escenario e impide trabajar y, en consecuencia, enseñar en condiciones adecuadas”.
“Como autoridades de la Facultad, reafirmamos nuestro compromiso en defensa de la Universidad Pública, gratuita y de calidad, y del sistema científico y tecnológico nacional, fundamental para el desarrollo del país. Acompañamos a nuestra comunidad en el reclamo al gobierno nacional por la implementación efectiva de la ley 27.795 y en el rechazo a la intención del Poder Ejecutivo de modificarla. Exhortamos a nuestros diputados/as y senadores/as a que también acompañen este posicionamiento en defensa de la Universidad Pública y de la ciencia y la tecnología argentinas”, finalizan.




