La Justicia autorizó el allanamiento de la planta de COMARSA en el Parque Industrial Neuquén Oeste, a pedido de la Asociación Argentina de Abogados/as Ambientalistas (AAdeAA) y la Fiscalía de Delitos Ambientales: “Es un paso clave en la causa por los basureros petroleros de Vaca Muerta, uno de los mayores pasivos de la industria fósil en el país. El objetivo es realizar tareas de campo para un informe técnico que determine los límites reales del predio y su expansión ilegal”, afirman desde la AAdeAA.
Desde la querella, representada por la AAdeAA, sostienen que COMARSA no solo operó en el inmueble cedido a precio vil por la Municipalidad y el Concejo Deliberante de Neuquén sino que también extendió sus actividades sobre tierras públicas no cedidas, ampliando su huella sobre terrenos que no tenía derecho a ocupar, y sobre esas tierras usurpadas acumuló a cielo abierto residuos petroleros tóxicos.

“Esa expansión ilegal degrada el territorio y afecta el aire, el suelo y la salud de las comunidades que viven y trabajan cerca de la planta. El lixiviado de estos residuos amenaza además las napas de la región. Hablamos del mismo modelo denunciado hace años por vecinos y organizaciones: montañas de residuos, vapores tóxicos, derrames y un proyecto energético que deja contaminación e impunidad donde debería haber controles y reparación”, expresan desde la AAdeAA.

Agregan que con este allanamiento se busca probar el delito de usurpación de tierras públicas y el delito de contaminación peligrosa: “Desde AAdeAA vamos a seguir impulsando todas las medidas necesarias para identificar a los responsables y exigir reparación para los territorios y las comunidades afectadas. La contaminación petrolera no es un costo del progreso, es una violación concreta a derechos básicos que debe ser juzgada. La disputa por Vaca Muerta también es una disputa por justicia ambiental y por el derecho a vivir en territorios sanos. Las empresas petroleras deben hacerse cargo de los basureros que generaron y el Estado tiene que dejar de mirar para otro lado. Sin reparación y sin responsabilidad, no hay futuro posible para las comunidades de Neuquén”, enfatizan.