Ante la falta de propuestas concretas de parte de las autoridades del Ministerio de Salud, continúan con la realización de un paro por tiempo indeterminado y convocan a una noche de velas para el lunes 2 de junio frente al Obelisco. En tanto, la totalidad de los trabajadores y las trabajadoras y profesionales del Hospital llevarán adelante una asamblea el martes para definir los pasos a seguir.

“Hace más de un año estamos intentando comunicarnos con el Ministerio de Salud sin obtener respuesta. Cuando finalmente fuimos recibidos por representantes del mismo esta semana, en dicha reunión, si bien se escuchó nuestro reclamo, no se nos ofreció ninguna propuesta concreta. Nos preocupa profundamente esta falta de responsabilidad y acción por parte de quienes tienen la capacidad de resolver el conflicto. Reunirse sin traer soluciones no es gestionar: es prolongar el problema”, afirman los y las residentes de Pediatría del Hospital.

También responden a las distintas declaraciones efectuadas por funcionarios del gobierno nacional respecto al presupuesto del hospital: “No nos corresponde como profesionales de la salud cargar con el peso de la administración de los fondos hospitalarios. Los residentes somos empleados del
Ministerio de Salud de la Nación. Nuestros salarios no dependen del presupuesto del hospital.
Ese argumento es una forma de evadir el compromiso que tiene el Estado Nacional sobre nuestra situación salarial”.

Señalan, además, que la decisión de continuar con las medidas de fuerza se basa en la falta de propuestas concretas y la experiencia de acuerdos incumplidos. En este sentido, detallan que en septiembre de 2024, el entonces ministro de Salud Mario Russo firmó un aumento del 28%, que fue dado de baja a las pocas horas.

“Nos duele tener que continuar con estas medidas, pero esta situación es insostenible. Reclamamos un salario justo y acorde a las responsabilidades y carga horaria, asi como también condiciones laborales dignas para cuidar sin descuidarnos. Esta crisis no solo afecta a quienes hoy sostenemos la atención sino que compromete el futuro del sistema, el ingreso y la permanencia de nuevas generaciones de profesionales. Estamos preocupados por el futuro de la salud pública.
Seguimos firmes con la medida de fuerza y solicitamos una nueva reunión con una propuesta CONCRETA para solucionar este conflicto”, aseveran.

Agregan que este lunes se unirán en una jornada pacifica, simbolica y colectiva: “Encendemos una vela?por cada niño que llega a nuestra institucion, por cada mañana que nos colgamos el estetoscopio, por cada abrazo con las madres”. La cita es este lunes 2 de junio, a las 18 en el Obelisco, 9 de Julio y Corrientes de la Ciudad de Buenos Aires.

En tanto, desde la junta interna de ATE del Hospital, adelantan que el martes 3 realizarán una Asamblea General donde se analizará cómo continuar. Los residentes mantienen el paro pero el resto de los trabajadores y profesionales habían levantado las medidas a la espera de alguna audiencia o solución, que hasta el momento no se concretó.

Los trabajadores del Garrahan desmienten además lo que califican como “las mentiras groseras” de parte del vocero presidencial Manuel Adorni y la viceministra de Salud Cecilia Loccisano sobre los números de personal.

“Dijeron por los medios que habría más empleados administrativos que médicos; pero el propio anuario estadístico publicado por la Dirección Médica Adjunta informa que en 2024 había 473 personas en el tramo administrativo. Es decir, la mitad del falso número que dijeron los funcionarios del gobierno. El personal directamente asistencial representa casi el 70% del total de la planta. A la vez, el 30% restante cumple tareas de las más diversas, desde las administrativas hasta el mantenimiento, pasando por las maestras de jardín, el transporte horizontal o la limpieza de las sábanas y ropa de trabajo en un hospital enorme. Como si toda esta burda mentira fuera poco, tampoco es cierto el número específico de médicos que informan, ya que excluyen a quienes ostentan cargos en la conducción (mayoría de médicos) y a los más de 700 residentes y becarios (casi todos asistenciales, con mayoría de profesión médica)”, detalló Alejandro Lipcovich, trabajador en el Garrahan y secretario general de la Junta Interna de ATE.

Para Lipcovich esta argumentación responde a dos cuestiones: “Por un lado, tratar de engañar a la opinión pública, donde vienen perdiendo por goleada, dado que el apoyo al Garrahan y su lucha es gigantesco. Por el otro, a intentar fragmentar al colectivo que está peleando: saben que nos hemos unido trabajadoras y trabajadores de todas las profesiones y oficios en un reclamo común, y pretenden confundir respecto de una salida falsa al conflicto (ajustar a unos para premiar a otros)”.