Los colectiveros pertenecen a la línea 620 y se manifestaban ante el asesinato de un disparo de Daniel Barrientos (65), que tras 30 años de servicio estaba a punto de jubilarse.
Los trabajadores vienen reclamando mayor seguridad desde hace al menos 5 años.
La represión se inició tras el rescate que efectivos policiales hicieron del ministro de seguridad Sergio Berni, quien había llegado a la manifestación para que los trabajadores desalojaran la autopista y fue fuertemente agredido a golpes de puño y a insultos.




