Esta mañana comenzó en el Juzgado N° 3 de Mercedes el juicio contra dos obreros de Fargo.
A Julio Gudiño y Gabriel Morales se los acusa de “privación ilegal de la libertad, coacción agravada y compulsión a la huelga”. 
Pero lo que realmente pasó en mayo de 2007 fue la realización de distintas medidas de fuerza decididas todas en asamblea por los trabajadores de la fábrica.
Durante una semana hubo paro y concentraciones, gracias a los que se logró la liberación de obreros presos, la reincorporación de despedidos, aumentos salariales y convocatoria a elecciones democráticas para elegir delegados representativos.
Pero parece que a la patronal no le gustó tanto entendimiento y movilización popular, por lo que comenzó la persecución de los trabajadores especialmente de Morales y Gudiño.
Hoy son los integrantes del Juzgado N°3 de Mercedes quienes deben decidir si engrosan la lista de casos de criminalización de la protesta social o, por una vez, marcan la diferencia.