Lo exigen los vecinos, trabajadores y asociaciones gremiales ante la posibilidad planteada por el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

El CESAC 32 (ubicado en Charrúa al 2900) comenzó a ser una realidad en 1988 gracias a la obra colectiva de los vecinos, quienes iniciaron la construcción con sus propias manos. En 1994, el Centro pasó al ámbito del gobierno porteño, a través del Hospital Penna.
En 2001, se realizó una licitación para su ampliación, adjudicando la obra a la empresa “Dragonair”. Los trabajos empezaron pero fueron paralizados en varias ocasiones, con diversas excusas. Lo concreto es que desde abril de 2007, la obra se detuvo en forma definitiva.
Los vecinos explicaron que antes de que estas obras se iniciaran, el Centro contaba con cuatro consultorios, una sala de reuniones, cocina, farmacia y una oficina. Hoy, estos espacios están prácticamente derrumbados, quedando en funcionamientos sólo dos pequeños consultorios y una sala de espera.
El CESAC 32 tiene registradas alrededor de 6000 personas y todos los meses se atienden 1000 habitantes de los barrios Charrúas, Villa 1-11-14, entre otros.
Ante los reclamos de los vecinos, las respuestas del gobierno PRO fueron el cierre del Centro o su traslado a otra zona. Es decir, la solución oficial es dejar sin atención primaria a las personas que viven allí.