Con la intervención de Luis Virgilio Sánchez, integrante de la Gremial de Abogados, se logró frenar el desalojo de la Comunidad Paicil Antriao.
Luis está enfrentando al grupo del basquetbolista Manu Ginobili que pretende ocupar y desalojar a comunidades ancestrales que están afincadas en la zona y también está defendiendo a la Comunidad Paicil Antriao contra el Estado Nacional.
Se trata de un lote afincado en los bosques nativos de Villa La Angostura, donde habita la comunidad y cuya titularidad estaba a nombre de gente de Buenos Aires.
En el año 2016 el Estado Nacional, a través de la Dirección Nacional de Vialidad, decide realizar una obra vial denominada “Camino de Circunvalación” y comienza un proceso de expropiación, donde los titulares de dominio suscriben Convenios de Advenimiento, transfiriendo la titularidad de dominio al Estado Nacional, a cambio de sumas millonarias.
Munido de dichos convenios, el Estado se presenta ante el Juez Federal de Zapala para solicitar una orden de “Desalojo” y “Derribo” de viviendas asentadas en el bosque nativo donde debía pasar la traza.
Las siete familias de la Comunidad Mapuche “Lof Paicil Antriao” se vieron sorprendidas un día por máquinas topadoras acechándolas. El desalojo se evitó por la presentación de un escrito del abogado solicitando una Medida Cautelar. El Werken de la Comunidad Mapuche, Lorenzo Lonkon, pudo presentarlo en el juzgado de Zapala, antes que las topadoras actuaran.
Ante esto, la Dirección Nacional de Vialidad presentó un escrito señalando que el desalojo fue iniciado contra los individuos ocupantes de las viviendas y no contra la Comunidad Mapuche Paicil Antreao, que no tenía legitimación para estar en ese juicio.
“Nosotros decidimos redoblar la apuesta y nos presentamos, además, por otra Comunidad Mapuche como Tercero Interesado: El Lof Kinquikew (Quintriqueo). El Juez nos hizo lugar y admitió a la Comunidad Quintriqueo como tercero interesado en la causa. Los muros de defensa que empezamos a levantar alrededor de la Comunidad Mapuce se tornaban cada vez más sólidos y arduo le sería a la Dirección Nacional de Vialidad derribarlos”, afirma Luis Virgilio Sánchez.
El organismo estatal apeló, y la Cámara de Apelaciones confirmó la decisión del Juez de primera Instancia: la Comunidad Mapuche ahora tiene solidas herramientas para esgrimir su legítima resistencia. Las siete familias continúan hoy en el bosque, en sus rucas, con sus hogares y su amada vida comunitaria.
Fuente: Gremial de Abogados




