El martes al mediodía vecinos de los barrios de Cuartel IX cortaron el tránsito de las calles mas transitadas de Lomas de Zamora. Exigen el inicio de las obras hídricas para no inundarse más.
(Cecilia Rovito – Red Eco) Buenos Aires – Llevan más 20 años escuchando promesas electorales. En las últimas elecciones volvieron a escucharlas: se harían las obras hídricas necesarias para que Cuartel IX no se inunde más. Pero desde mitad de año a esta parte nada se ha hecho. Peor aún, el trabajo iniciado sobre el Arroyo del Rey fue abandonado en plena campaña para obras en Las Lomitas, como se conoce a la zona residencial de Lomas de Zamora.
A 8 años de iniciado el siglo 21 los vecinos de Cuartel IX, los más pobres de Lomas de Zamora, sur de conurbano bonaerense, son también los más postergados. Reclaman cloacas, la limpieza de los desagües, canales aliviadores, entre las obras más necesarias, y el asfalto.
Ninguno de los vecinos estuvo en la Cumbre del Cambio Climático en Copenhague, Dinamarca, pero padecen las consecuencias denunciadas por las organizaciones ambientalistas reprimidas por denunciarlo.
Las últimas tres lluvias en menos de 7 días provocó el hartazgo de los vecinos. Ayer a media mañana más de 200 vecinos se juntaron en la calle Laprida y Camino Negro y caminaron las 20 y pico de cuadras hasta el centro comercial de Lomas de Zamora. Una vez allí cortaron las dos calles principales sobre la avenida Hipólito Irigoyen, Sáenz y Boedo.
Soportando el sol del mediodía, parados a una cuadra de la municipalidad, esperaron. Solo pedían que el intendente, Martín Insaurralde, bajara, los escuchara y se comprometiera con ellos a iniciar un plan de obras.
“Con la lluvia del 24 perdí todo. Más de 50 cm de agua tenía adentro de la casa”, decía una vecina del barrio Laprida “y sé de otros a los que el agua les llegó a un metro”, agregaba.
Están cansados de esperar y de perder muebles, colchones y electrodomésticos. “Que hacen con la plata de nuestros impuestos”, rezongaba un vecino de Ingeniero Budge sentado en medio de la calle.
“Caos de tránsito” titularían los grandes medios, silenciando e invisibilizando la protesta social.
Son mujeres y hombres que llevan años viviendo en Fiorito, Ingeniero Budge, Villa Albertina, Santa Marta, Barrio Laprida, Villa Lamadrid, Barrio Alfaro, Villa Albertina, entre tantos barrios que componen Cuartel IX, la zona más populosa de Lomas. Llevan años inundándose pero no tanto como ahora.
Pasado el mediodía se juntaron en la esquina de Sáenz e Irigoyen y en asamblea decidieron levantar el corte y encontrarse nuevamente a la tarde en el Camino Negro y Portela, mas conocida como la curva peligrosa. Mientras los vecinos caminaban el cielo se iba poniendo cada vez más oscuro. Una hora después una lluvia torrencial volvió a caer sobre los barrios.
Hace poco menos de diez años vecinos que vienen trabajando en el Foro Hídrico de Lomas de Zamora, denunciaron que solo “de la emergencia sanitaria se sale con obras hídricas y cloacales”.
Han presentado denuncias y proyectos a autoridades municipales, provinciales y nacionales. Han realizado movilizaciones a la municipalidad, en los barrios y al Puente La Noria. Realizaron charlas en colegios, sociedades de fomento y asambleas barriales para concientizar a los vecinos de la importancia del reclamo.
Exigen un Plan Integral de Obras que contenga la limpieza y mantenimiento de desagües, bocas de tormenta y zanjas; control de las bombas depresoras, mientras no se hagan las cloacas; recolección de la basura en todos los barrios; saneamiento a cielo abierto del arroyo del Rey (obra en ejecución desde el 12 de enero de 2007) planta depuradora y cloacas y construcción de los aliviadores.
Los integrantes del Foro Hídrico ya habían anunciado que ante la no realización de estas obras la situación de los barrios empeoraría con la construcción de la autopista del Camino Negro sin la elaboración de los desagües necesarios, tal cual como se encuentra hoy terminada. “Ahora el agua golpea contra los paredones de la autopista y vuelve con más fuerza”, señalaba ayer uno de los vecinos que vive a escasos metros de la autopista.




