{rsg2_display: 111, slideshow_parth}
Producción fotográfica y periodística: Facundo Miguel Nívolo
El viernes 11 de diciembre se reunieron unas 3000 mil personas de distintas organizaciones sociales, territoriales, culturales y educativas, convocadas por la Coordinadora de lucha “La dignidad no se privatiza”. Se conglomeraron en el Obelisco para marchar luego por Avenida de Mayo hasta la Jefatura de Gobierno.
En esa jornada el empresario Jefe de Gobierno Mauricio Macri tomó juramento a los nuevos ministros de educación, Abel Posse, de espacio público, Diego Santilli y al nuevo titular de la policía metropolitana, Eugenio Burzaco.
En ese marco se dio, una de las últimas de tantas manifestaciones anti-macristas de 2009. Como la altura del año occidentalmente lo indica: Es momento de balances, reseñas y revisiones; y ese el sentido de la manifestación que en microcentro se vivió alrededor de los 2 años de Gobierno Machista.
Las distancias y diferencias de los grupos y organizaciones sociales están menguando en pos de tener certezas de desprecio a las recetas liberales que se desembocaron en genocidios y saqueos de toda índole en América latina durante los últimos 50 años. Haciendo un análisis mas profundo, olvidando el término liberalismo y neo-liberalismo, los últimos 500 años.
Pueden mencionarse esta tarde tres grupos sociales de presencia insoslayable que acudieron a esta manifestación.
Quitándose jirones de los 90, se movilizaron los adolescentes estudiantes por la educación pública, hombro con hombro con sus maestros. Y fuerte fue su presencia, particularmente de las mujeres, levantándose en el arma de la manifestación y la palabra en voz alta a contramano de la propuesta sistemática del rol femenino de los medios tan funcionales al sistema de vida que proponen las recetas antes mencionadas y particularmente a los personajes que hoy lo representan y gobiernan la Ciudad de Buenos Aires. Recetas, propuestas de vida que devienen en el silencio de la mujer, el rol esclavizado a los pies del hombre y la objetualizacion de su cuerpo; en la constante conversión de las sociedades en meras sociedades de consumo
Al final de la manifestación, soslayados pero en una cantidad notoria se pararon pacíficas, las madres indígenas con sus hijos y resto de su familia. Los descendientes desperdigados por toda la ciudad y todo el territorio latinoamericano, sabiéndolo pero mayoritariamente, no sabiéndolo. Aún así es inevitable definir dos rasgos unificadores identificatorios, uno tan simple como el idioma y el otro más notorio aún: el color de la tierra q reside en su piel, por que la colonización, la globalización pueden borrar la memoria y el sentimiento de identidad pero no pueden borrar el color de su piel. Es por eso que familias enteras aglutinadas en protesta amparados por movimientos sociales y territoriales hoy se manifiestan con fuerza tal como lo hicieron los últimos años, festejando presidentes indígenas, despreciando mal llamado día de la raza, haciendo eco de protestas en solidaridad con otros grupos indígenas, llorando la devastación y entrega de la tierra y como hoy, sumándose a una protesta que tiene un enemigo claro y común.
Los ojos de la múltiple diversidad, en el reclamo por el penar de nuestros hermanos, en la búsqueda por una vida digna, no para algunos, ni para nosotros, sino para todos, y en ese sentido me parece inevitable mencionar una problemática que quizás sea la más emblemática: La de la gente en situación de calle. En una sociedad que se rige por imágenes, ninguna más clara que la de la exclusión en su máxima expresión. Cabe resaltar la labor de asambleas y grupos sociales como proyecto 7 que pugnan por una vida distinta para quienes padecen la exclusión, que luchan para eliminar la irreversibilidad de la situación que es el saldo claro que deja este sistema lineal, numérico, económico de vida. Detrás de los números, de las estadísticas, detrás de un 10mil o de un 3mil, hay vidas, hay indiferencia, hay maltrato, existe la famosa UCEP, pero por sobre todas las cosas hay muertes silenciosas de invierno que no tienen contadores en las pantallas de los medios de comunicación y que no son primera plana en los medios escritos.
En el ocaso del año 2009 empieza a florecer una nueva primavera. El quiebre del 2001 madura, las nuevas formas de hacer política se suman y crecen, los hijos del liberalismo se revelan, la cultura del miedo empieza a mostrar su lado más perverso, el bache generacional generado por la dictadura se acaba, y los nacidos en democracia alzan la voz en pos de una vida distinta y digna para todos.
Fotos y texto: Facundo Miguel Nívolo.
2da.realidad@gmail.com
(011)15-6469-9573



