En el marco de una avanzada represiva por múltiples frentes, el Gobierno porteño dispuso para marzo la incorporación de las pistolas eléctricas adquiridas por el Gobierno Nacional.
Las mismas habían sido compradas mediante el Ministerio de Seguridad a cargo de Patricia Bullrich pese a la oposición de la totalidad de los organismos de derechos humanos y de todas las indicaciones y dictámenes internacionales
Las pistolas taser, a pesar de ser llamadas insistentemente
Ello sin considerar que puede llegar a ser empleadas como elementos de tortura, convirtiéndose así en una picana portátil y, una vez más, avalada por el Estado.
Fuente: Mucho Palo Noticias




