La cifra surge de un nuevo informe del Observatorio de las Violencias de Género “Ahora que sí nos ven”, que releva datos desde el 1 de enero al 30 de junio de 2023, a partir del análisis de medios gráficos y digitales de todo el país. Según este registro, hubo además 134 femicidios íntimos de mujeres y 18 femicidios vinculados; también 159 intentos de femicidios y 20 intentos de femicidios vinculados.
Según el Observatorio, el 78% de los casos fueron perpetrados por una persona del círculo íntimo de la víctima. El 58% por parejas y ex parejas; 12.5% por conocidos; y 7,3%, familiares. “Los femicidas no son locos o extraños, compartimos espacios de estudio, trabajo, amistad o el hogar, cuentan con nuestra confianza y en la mayoría de los casos son personas con quienes tenemos un vínculo afectivo. En este porcentaje se encuentra el femicidio de Cecilia Strzyzowski en Resistencia, Chaco. En las últimas horas se conoció que la Justicia imputó a César Sena, su pareja, como autor del femicidio, a Emerenciano Sena y Marcela Acuña, sus suegros, como coautores, y a cuatro colaboradores de la familia Sena como encubridores. Tanto la forma de ocultamiento del femicidio como del cuerpo de Cecilia expresan la impunidad que siente la familia Sena por detentar poder político y significa otra forma más de violentar a Cecilia y a su familia. Exigimos Justicia por Cecilia y su familia”, explican desde el Observatorio.
A su vez, el 57% ocurrió en la vivienda de la víctima, que en muchas ocasiones comparte con el agresor: “Esto nos muestra que las mujeres estamos más expuestas a la violencia en nuestros hogares y nos permite desterrar el mito de que las mujeres estamos más en peligro en la calle. Una creencia histórica que sostuvo la presencia del varón en la vida pública, nos inculcó biológicamente el cuidado del hogar, de niñes y adultes mayores y nos limitó nuestra autonomía económica. Es decir, un mito que lejos de cuidarnos, reprodujo violencias y limitó derechos. Asimismo, no podemos dejar de mencionar que el 25% de los femicidios ocurrieron en la vía pública. Si bien es un número menor debemos visibilizarlo, para tomar conciencia de la necesidad de construir y pensar el espacio público de las ciudades con perspectiva de género y diversidad. La época en que culturalmente se delimitaba nuestro espacio de acción al ámbito privado quedó en el pasado. Siempre habitamos todos los espacios, es tiempo de visibilizarnos y que dejen de violentarnos. Transitar libremente en el espacio público es nuestro derecho”, expresan desde “Ahora que sí nos ven”.
Respecto al femicida, en 8 casos pertenece o pertenecía a una fuerza de seguridad o armada y en 7 de esos casos los femicidios fueron cometidos con armas de fuego: “En la última semana tuvo lugar el femicidio de Victoria Díaz a manos de su ex pareja Nazareno Miño en La Plata, Buenos Aires. Miño era Policía bonaerense y mató con su arma reglamentaria a Victoria y a la hermana de ella e hirió de forma grave al cuñado. El fácil acceso a armas de fuego de los agentes de las fuerzas implica un factor de riesgo en casos de violencia y es por eso que necesitamos un compromiso de las instituciones de seguridad para romper con las complicidades y apartar a los integrantes que tengan denuncias de violencia. Además, pedimos que se capacite en género y derechos humanos a las fuerzas con el fin de que no revicitimicen a las víctimas y garanticen derechos. Victoria tenía dos hijos, quienes presenciaron cuando su progenitor asesinó a su madre, su tía e hirió a su tío. En 2023 113 niñes perdieron a sus mamás a causa de la violencia machista, infancias que suelen presenciar las situaciones de violencia y que son agredides también”.
Además, 31 víctimas habían realizado al menos una denuncia y 23 tenían medidas de protección: “Sólo el 20% pudo acceder al sistema de justicia y sólo el 15% logró una respuesta de la misma, sin embargo, las asesinaron. Por omisión, inacción, negligencia o simple machismo lxs actores judiciales no asistieron y contuvieron de forma efectiva a las víctimas. Es urgente que la Justicia históricamente patriarcal revea y transforme sus prácticas dentro y fuera de los juzgados y fiscalías para no ser cómplices de los femicidios y no dar un mensaje de desprotección y desconfianza para quienes estén viviendo situaciones de violencia. De esta manera es que seguimos exigiendo una reforma judicial transfeminista, con mujeres y LGBTI+ feministas en los puestos de decisión y una real incorporación de la perspectiva de género. Exigimos que se implemente correctamente la Ley Micaela en las fuerzas de seguridad y en el Poder Judicial, para que funcionarixs públicxs dejen de subestimar los casos de violencia. A ellxs les decimos: nadie puede negarse a tomarte la denuncia, no hay excusa para eso. Como cada mes repetimos que fuerzas de seguridad y Justicia respetuosas de los derechos humanos son una deuda de la democracia”.
El Observatorio registró que en lo que va de 2023 hubo 3 transfemicidios: “Sabemos que esta cifra se encuentra subrepresentada, ya que los medios de comunicación no suelen pensar la violencia hacia este colectivo como noticia. Su invisibilización nos obstaculiza el registro, y nos refleja que sigue siendo un colectivo de personas negado, ocultado y estigmatizado. Celebramos la reglamentación de la Ley de Equidad en Medios, que permitirá la incorporación de personas trans y travestis en distintos puestos y cargos de los medios y que intentará incentivar la incorporación de la perspectiva de género y diversidad en los medios de gestión privada. A partir de la implementación de esta ley podremos contar con compañeres trans y travestis en la construcción de los discursos y generar la posibilidad de trabajo ya establecida en la Ley de Cupo Laboral Travesti Trans, que este mes cumplió dos años de su sanción. Más trans y travestis en todos lados es más igualdad, imaginarios libres de violencia y libertad del conjunto de la sociedad. Por eso debe ser una lucha de todes. A más de dos años de la desaparición de Tehuel de la Torre exigimos su aparición con vida, más trabajo y garantía de los derechos humanos de mujeres, trans y travestis”.
Por su parte, el Observatorio MuMaLá “Mujeres, Disidencias, Derechos” también dio a conocer su último Registro Nacional de Femicidios, Femicidios Vinculados, Trans/Travesticidios y otras muertes violentas. De allí surge que entre el 1ro de enero y el 29 de junio de 2023 se perpetraron 213 muertes violentas de mujeres, travestis – trans, es decir 1 cada 20 horas.
De las 213 muertes violentas, 136 fueron Femicidios, femicidios vinculados y trans- travesticidios; 114 directos; 9 vinculados de niñas/mujeres; 11 vinculados de niños/varones: y 2 trans/travesticidio.
Se relevaron además 32 muertes violentas, asociadas al género, relacionadas a economías delictivas y a delitos comunes; 5 suicidios femicidas; 40 muertes violentas que están en investigación; y 272 intentos de femicidios.
En este marco seis meses, 134 niñxs y adolescentes se quedaron sin madre.
Las provincias con tasas más altas de femicidios en junio fueron Chaco, Neuquén, Santiago del Estero y Formosa; mientras que la tasa nacional indica 0,5 femicidios cada 100.000 mujeres.





