El 24 de diciembre llegaron a nuestro país las primeras dosis de la vacuna Sputnik V (made in Rusia), que ya comenzó a aplicarse en el personal de salud. Fue tal el compromiso que, a principios de enero, Cafiero Junior aseguró que éramos el país que más había vacunado en toda Latinoamérica. Dentro de los cerebros puestos al servicio de frenar la pandemia hay muchas mujeres argentinas. Una de ellas es Lucía Chemes, investigadora del CONICET y la UNSAM que -en conjunto con el Laboratorio Europeo de Biología Molecular (EMBL) en Alemania- coordinó una investigación para conocer cómo ingresa el virus Sars CoV-2 a las células humanas. Por Dalia Cybel – El Grito del Sur.

El equipo buscó identificar la manera en que el coronavirus actúa en el cuerpo con el fin de comprobar si se pueden utilizar drogas preexistentes o desarrollar nuevas para inhibir el proceso. Esto contribuiría a acelerar los tratamientos, ya que al basarse en medicamentos actuales se reducen los tiempos de prueba.

Chemes no es la única argentina que demuestra que los laboratorios pueden llenarse de feministas, porque el año pasado ocho científicas argentinas (Andrea Gamarnik, Silvia Goyanes, Juliana Cassataro, Anabella Srebrow, Micaela Godoy Herz, María Fernanda Ceriani, Adriana Serquis y Vera Álvarez) fueron reconocidas con el premio Nacional L’Oréal-UNESCO “Por las Mujeres en la Ciencia” por su trabajo en el desarrollo de productos de protección personal contra el coronavirus. El certamen que se realiza en conjunto con el CONICET hace 14 años, ya premió a 36 científicas, 6 de las cuales llegaron a obtener reconocimiento internacional.

Orientado a las “Ciencias de la Materia”, el último premio tuvo como ganadora a la marplatense Vera Alejandra Álvares que desarrolló un proyecto de geles, films y recubrimientos poliméricos simples y baratos para proteger e inactivar el Covid en diferentes superficies.
Pero la desigualdad de género también se reproduce en los laboratorios porque -incluso cuando el 60% de las becas asignadas en 2018 fueron para científicas según el CVar/SICYTAR- los proyectos liderados por mujeres reciben un 25% de recursos que los de varones y toman menor relevancia.