Es la condena que recibió Alejandro Fernández por el “homicidio simple” de Luzmila Ortiz de dos años, a pesar de que el fiscal de la causa había solicitado modificar la carátula a “femicidio vinculado”. Previamente había sido juzgada y absuelta la mamá de la menor y ex pareja del femicida, por “abandono de persona seguido de muerte”.
Yanina González inició en febrero de 2013 una relación con Alejandro Fernández, en la que era víctima de violencia. En ese contexto Fernández golpeó a Lulú, hija de González, hasta matarla.
En ese momento, Carolina Carballido Calatayud, titular de la Fiscalía Especializada en Violencia de Género, acusó a Yanina de “mala madre” y por abandono de persona seguido de muerte, sin tener en cuenta que se había cometido un femicidio vinculado (crimen cometido contra una persona vinculada a la mujer sometida a violencia).
Yanina estuvo presa preventivamente durante un año y medio, ingresó al penal embarazada de seis meses y tuvo allí a su hija Tiziana. Tras el juicio oral, González fue absuelta. En paralelo, la misma fiscal abrió una causa contra Fernández para investigar la muerte de Lulú, sin informarlo a la defensa ni a los familiares, y recién tras la absolución de la joven se elevó a juicio oral la causa contra Fernández, que mantuvo su libertad desde la muerte de Lulú hasta hace poco más de un año.
Las audiencias comenzaron en mayo y el 14 de junio Los jueces Maximiliano Savarino, Verónica Mara Di Tommaso y Ariel Truglia, del Tribunal Oral en lo Criminal 2 de San Isidro, dieron a conocer su veredicto de 24 años de prisión para Fernández.
Tras conocer el fallo, y en diálogo con La Mosquitera, Candelaria Rueda, de la Radio Comunitaria Gallo Rojo de San Miguel, expresó: “El fiscal de la causa había solicitado que se realizara un cambio de carátula de homicidio a femicidio vinculado, justamente para visibilizar que quien comete el femicidio lo hace con el objetivo de generarle un sufrimiento a la mujer con la que tiene una relación violenta. Los jueces lo encontraron culpable a Fernández, lo que para nosotras es una victoria porque se le había ofrecido por juicio abreviado 14 años y él lo rechazó esperando salir absuelto, pero por suerte se le dieron 24 años. Sin embargo, no se reconoció la causa como un femicidio vinculado, los jueces dijeron que no había prueba suficiente para decir que el asesino mató a Lulú con el objetivo de generarle un sufrimiento a Yanina, se lo reconoce como un homicidio, lo cual demuestra nuevamente que los fallos los logramos con la lucha pero que la justicia sigue teniendo una mirada que desconoce la violencia de género como problemática”.




