Sigue el paro – desde hoy con dictado de talleres introductorios a las materias – y la toma en el Colegio Carlos Pelelgrini, dependiente de la UBA. Desde hace ocho días la Asociación Gremial Docente (AGD), el Centro de Estudiantes y la Comisión Interna no Docente reclaman que se termine con los nombramientos discrecionales pero también por el deterioro edilicio y por la democratización del establecimiento. Hay además denuncias de hostigamiento y persecución.
Transcribimos una carta de Santiago Gándara, Secretario General de AGD UBA
Para comunicarse: 15 69 05 34 09
Nadie se hace cargo
Desde la comunicación oficial del Colegio Carlos Pellegrini hasta editoriales periodísticos se ha intentando hacer complejo lo que es simple: nadie se hace cargo de resolver el conflicto docente, estudiantil y no docente.
Ya pasó una semana -¡una semana!- desde que la AGD, el Centro de Estudiantes y la Comisión Interna no Docente del Colegio Carlos Pellegrini reclamaron ante el Consejo Superior que el Rectorado abra una mesa de diálogo. Y todavía no hay respuesta.
Esto es gravísimo.
Las autoridades del Colegio no pueden explicar por qué introducen docentes a dedo vulnerando derechos laborales y procesos de selección, por qué crean un cargo político cuyas atribuciones nadie conoce, por qué firmaron un acta compromiso que -al día siguiente- desconocen. En otras palabras, no pueden explicar: la política clientelar que pretenden introducir en el Colegio.
No pueden hacerlo frente a los docentes, a los estudiantes ni a los no docentes. Y, desde ayer, tampoco ante los padres que acudieron masivamente a la reunión de apertura del ciclo y exigían argumentos a un Rector que carece hace rato de ellos.
En lugar de razones, hay intimidaciones. Como las que reciben los no docentes para levantar el paro que denuncia un cargo cuya función estaba cubierta por los trabajadores, un cargo "ñoqui". Hay hostigamiento y persecución. Como el que se revela en comunicados y declaraciones que pretenden responsabilizar por el conflicto al delegado gremial de la AGD. O en las amenazas que recibió un docente en su propia casa. Hay manipulación. Como cuando se convoca a los estudiantes para proponerles garantías sobre lo que ya está garantizado (pasar por las aulas o convocar asambleas). Hay mentiras. Como cuando se declara que hay normalidad en la Escuela salvo por las acciones de grupos minoritarios.
La realidad es inocultable: frente a la arbitrariedad y la política clientelar de las autoridades del Pellegrini, hay un paro contundente de toda la comunidad educativa. Como decía un comunicado docente: Señor Rector, ¿qué parte de nuestro reclamo no se entiende?
La AGD UBA exige que el Rectorado de la UBA convoque de inmediato a una mesa de diálogo a la AGD, el CECAP y la Comisión interna no docente.
Ya queda claro que el Rector Fornasari no puede resolver el conflicto que él mismo ha creado y profundiza cada día que pasa. Entonces, que el Rectorado se haga cargo de esta crisis y dé una respuesta a los reclamos de los docentes, estudiantes y no docentes.
Santiago Gándara
Secretario General de AGD UBA

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