La Liga Federal (justicialista) proscribió a todas las listas opositoras, presentadas por los estudiantes de diferentes agrupaciones para disputarle la conducción del centro de estudiantes de la Universidad Nacional de La Matanza.
(Fabiana Arencibia-Red Eco) Buenos Aires – El lunes 5 de abril debían oficializarse las listas para participar de las elecciones que se debían hacer entre el lunes y el miércoles de esta semana. Pero sin ir a las urnas, la Liga Federal, como “única lista”, se proclamó ganadora del Centro de Estudiantes de la UNLaM.
Rápidamente las listas opositoras comenzaron a moverse para denunciar por este fraude y para dar a conocer los hechos. 
La semana pasada una de las agrupaciones presentó un amparo ante la justicia que lo convalidó, determinando la suspensión del acto electoral hasta que puedan comprobarse las denuncias contra la Liga y la Universidad. Esto es un avance ya que abre el camino para que las elecciones puedan finalmente realizarse. La universidad debe responder legalmente en los próximos 15 días.
Hoy se presentó un nuevo recurso de amparo, esta vez por todas las agrupaciones que fueron proscriptas. En 48 horas deben recibir una respuesta. Piden que dos veedores externos cotejen los avales de sus listas que fueron impugnados por la Liga y así poder realizar las elecciones.
En una entrevista del programa Al Oeste, en FM En Transito, Roberta Ledesma, de la Agrupación Barricada que integra el frente estudiantil La Huella, comentó que en la UNLaM son posibles estas maniobras porque “ellos no son un centro de estudiantes sino una oficina del rectorado”.
Como ejemplo de ello comentó que en el año 2005, el centro que también conducía la Liga Federal comenzó a acercarse al kirchnerismo. Fue entonces que el propio rector Daniel Martínez sacó literalmente al entonces presidente del centro y colocó en sus funciones al actual, sin ningún acto eleccionario.
Ledesma agregó que si bien en esas elecciones habían ganado con fraude ya estaban en el Centro.  “Pero ahora directamente impugnaron a todas las listas, mintiendo, diciendo que no llegábamos a los avales. Nuestra agrupación  había juntado casi el doble de los que son necesarios, porque siempre objetan letras de los nombres que no se entienden o números de documentos. Y a todas las organizaciones les pasó lo mismo”.
Comentó que al realizar otra vez el recuento encontró que había compañeras incluso de su propia agrupación que aparecieron como que no eran estudiantes porque les habían cambiado el nombre o el número de DNI.
Además de todo esto, las agrupaciones afectadas denuncian provocación de patotas que vinieron desde la localidad de Almirante Brown. El jueves desaparecieron materiales (libros, afiches, etc.) que guardaban en un casillero dentro de la biblioteca.
La Universidad Nacional de La Matanza dista mucho de tener una vida democrática. No hay concursos docentes para acceder a los cargos. Esto no solo trae aparejado que no estén al frente de los cursos los profesores más capacitados sino que se los somete a situaciones de flexibilidad laboral. Por ejemplo, muchos docentes trabajan firmando contratos por solo cuatro meses.
Según Ledesma en esta casa de estudios cursan y deambulan muchos militantes pagos que le dan al peronismo de La Matanza la posibilidad de mantener la estructura y el control territorial. “Gran parte son militantes del PJ o intentan ser y formarse como cuadros del Partido. En la universidad ofrecen  becas y también pasantías, que son una forma de clientelismo político.  Alguna vez se ha obligado a quienes tenían pasantías a concurrir a las marchas”, afirmó.
No puede extrañar este tipo de hechos en una universidad donde supo recalar el “espía” porteño Ciro James como ayudante de cátedra en Derecho Penal I, director de Relaciones Institucionales de esta misma Universidad, ad honorem, además de contar con un cargo en la Secretaría de Extensión Universitaria.
También se hizo conocido que es parte del departamento de derecho Rodolfo Barra, ex ministro de justicia de Carlos Menem, militante de una organización de ultraderecha y antisemita e interventor de escuela de servicio social de la UBA durante la dictadura militar.
En la misma línea de autoritarismo, en marzo del año pasado despidieron a dos docentes de la carrera de Comunicación Social. Con el argumento de no renovación del contrato, luego de 9 años, Mariela Bernárdez y Juan Mascaró se quedaron sin su empleo luego de sucesivas presiones por los contenidos y la metodología del Taller de Televisión que dictaban. Sin embargo quedaron sin ninguna protección legal a sus empleos por ser parte del 80% de los docentes interinos que tienen las universidades de nuestro país.
Los estudiantes de las agrupaciones proscriptas siguen en campaña, haciendo asambleas, juntando firmas en un petitorio y continuando con la votación  simbólica por el SI a elecciones democráticas, libres, sin fraude, con la oficialización de todas las listas. 

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